El costo de las entradas para ver los partidos del Mundial 2026, en Estados Unidos, ha provocado una verdadera polémica. Hasta el presidente Donald Trump aseguró que no pagaría semejante cantidad de dinero por ver uno de estos encuentros. Ahora, el fiscal general de California, Rob Bonta, envió una carta a la FIFA en la pide información sobre posibles infracciones a las leyes del estado.El Mundial comenzará el jueves 11 de junio. Varios partidos se jugarán en el SoFi Stadium de Los Ángeles y en el Levi's Stadium de la Bahía de San Francisco. En Los Ángeles será el debut de Estados Unidos frente a Paraguay, el 13 de junio, y también podrá verse a las selecciones de Irán, Suiza, Nueva Zelanda, Bosnia y Herzegovina y Bélgica.En el Levi`s Stadium jugarán Catar, Austria, Jordania, Turquía y Argelia, además de Suiza y Paraguay, en la primera ronda de grupos. Para todos los encuentros, incluso para los de clasificación y hasta la final ya se encuentran en venta las entradas según un sistema de oferta y demanda que regula los precios.Para la final, la FIFA ha establecido, hasta ahora, un máximo de $32.970, el triple que varias semanas antes. Además, en Estados Unidos, está permitida la reventa de entradas tanto para el Mundial como para todo tipo de eventos deportivos y artísticos.¿Qué quiere saber el fiscal general?Al anunciar el pedido de informes a la FIFA, Bonta emitió un comunicado donde dice “los californianos merecen transparencia y equidad al comprar tickets para cualquier evento; deben tener la certeza de que los asientos que compren se corresponden con la información proporcionada durante el proceso de venta”.En realidad, el pedido de Bonta no tiene que ver tanto con los disparados precios de las entradas, sino con estrategias de venta que podrían infringir las leyes del estado. Por eso, quiere saber cómo se representaron las categorías de asientos, si la asignación de difirió de lo indicado, qué información se proporcionó a los compradores y cómo se resolvieron los problemas mediante reembolsos u otras medidas.“Las leyes de California ofrecen una sólida protección a los consumidores, incluyendo prohibiciones estrictas sobre prácticas de marketing que puedan inducirlos a error”, informa Bonta. Agrega que “las empresas y organizaciones tampoco pueden justificar prácticas engañosas apelando a la letra pequeña u otros términos que un consumidor razonable no habría visto ni comprendido”.Algunos informes aseguran que la FIFA estaría vendiendo entradas basándose en las categorías de asientos que aparecen en los mapas de los estadios y que después modifica esas categorías antes de asignar las ubicaciones exactas. Las personas que hayan sido afectadas por esta u otra práctica, pueden denunciarlo en este enlace.En tanto, en la Asamblea estatal, avanza un proyecto de ley para modificar el mercado de reventa de entradas para recitales y otros espectáculos en vivo. La propuesta, denominada California Fans First Act, fue presentada por el asambleísta Matt Haney y busca establecer un límite en el precio.En concreto, Haney plantea que las entradas revendidas no puedan superar en más de un 10% el precio original. El objetivo es reducir la especulación generada por plataformas de reventa y operadores que utilizan sistemas automatizados para adquirir grandes cantidades de boletos en pocos segundos.De manera explícita, el proyecto presentado por Haney excluye a los partidos en el que participen selecciones nacionales. Por eso, incluso de ser aprobado antes del 11 de junio, no tendría efecto sobre la reventa de entradas del Mundial.