El edificio de la residencia del Primer Ministro, donde se espera que delegaciones de Estados Unidos e Irán mantengan conversaciones de gran importancia, en Islamabad, Pakistán, 11 de abril de 2026. REUTERS/Akhtar SoomroEstados Unidos cifra en un 85% la probabilidad de firmar un acuerdo de paz con Irán “en los próximos días”, según declaró el viernes un alto funcionario de la administración Trump a medios, entre los que se encontraba Infobae, bajo condición de anonimato. El pacto contempla el desmantelamiento del programa nuclear iraní, la reapertura del estrecho de Ormuz y un alivio significativo de sanciones a cambio del cumplimiento de obligaciones concretas por parte de Teherán.“No estamos del todo en la línea de llegada, pero estamos muy cerca”, afirmó el funcionario en una llamada con medios de comunicación. El mismo portavoz señaló que esa confianza había aumentado durante el propio viernes: “Si esta mañana habría dicho un 75%, ahora es probablemente un 80-85%”.PUBLICIDADEl acuerdo provisional, estructurado como un memorando de entendimiento (MOU), se articula en cinco ejes según describió el funcionario. El primero es la reapertura del estrecho de Ormuz y el levantamiento del bloqueo estadounidense sobre los puertos iraníes. El segundo, el desmantelamiento del programa nuclear de Irán.El tercer punto establece que Washington obtendría el material de uranio enriquecido acumulado por la República Islámica, que sería destruido en el lugar y luego retirado del país. El cuarto compromete a Irán a cesar la financiación de grupos armados en Oriente Medio. El quinto prevé un régimen de inspecciones para garantizar el cumplimiento a largo plazo.PUBLICIDADEl acuerdo también abarca a Líbano, al Golfo Pérsico y a Israel, según el funcionario. La cuestión libanesa ha sido uno de los puntos más delicados del proceso, dado que Israel ha continuado sus operaciones contra las milicias aliadas de Irán en ese país.Jared Kushner y Steve Witkoff, Enviado Especial para las Misiones de Paz, escuchan al Vicepresidente JD Vance (no aparece en la imagen) durante una conferencia de prensa tras reunirse con representantes de Pakistán e Irán, el domingo 12 de abril de 2026, en Islamabad, Pakistán. Jacquelyn Martin/Pool vía REUTERSEl funcionario fue enfático en que Irán no recibirá contraprestación alguna por la mera firma del documento. “Los iraníes no obtienen nada al firmar el MOU ni durante la negociación en sí”, precisó. Los beneficios económicos se activarían de forma escalonada: si Teherán entrega el material nuclear, recibirá algo; si desmantela sus instalaciones, recibirá algo adicional; si se compromete con la paz regional, obtendrá beneficios suplementarios.PUBLICIDADEl vicepresidente JD Vance reforzó esa postura en su cuenta de X: “Los iraníes no están recibiendo ningún dinero, y no se liberan fondos simplemente por firmar un acuerdo o asistir a una reunión”. Vance subrayó que los beneficios económicos solo fluirían si Irán cumple sus obligaciones.El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, se reúne con el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, en Islamabad, Pakistán, el 11 de abril de 2026, en el marco de las conversaciones de paz que se esperaban entre delegaciones de Estados Unidos e Irán. Oficina del Presidente del Parlamento iraní/WANA (Agencia de Noticias de Asia Occidental)/Imagen cedida a través de REUTERS.La jornada estuvo marcada por una disputa abierta sobre el contenido real del acuerdo. Versiones del texto filtradas a medios occidentales, pakistaníes e iraníes —y citadas por Reuters— describían términos que favorecerían ampliamente a Teherán: descongelación inmediata de activos por valor de miles de millones de dólares, exención de sanciones petroleras y aplazamiento de 60 días de cualquier negociación sobre el programa nuclear, sin mención explícita al inventario de uranio enriquecido.PUBLICIDADEl presidente Donald Trump rechazó esas versiones con dureza. “Los términos que Irán filtró a la prensa no tienen NADA que ver con los términos acordados, por escrito”, escribió en su plataforma Truth Social. “Gente muy deshonrosa con la que tratar”, añadió en referencia a los negociadores iraníes.Poco después, Trump reposteó un mensaje del canciller iraní Abás Araqchí, en el que este afirmaba que un memorando para poner fin a la guerra “nunca había estado tan cerca”, aunque advertía contra la especulación sobre su contenido antes de que se finalizara.PUBLICIDADEl primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, anunció en X que se había alcanzado un texto final del acuerdo de paz y que su país trabajaba “estrechamente con ambas partes para definir los próximos pasos”. Washington ni Teherán confirmaron de inmediato esa afirmación.El hotel Serena, en medio de las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán, en Islamabad, Pakistán, 12 de abril de 2026. REUTERS/Akhtar SoomroUna fuente occidental citada por Reuters señaló que, de resolverse el lenguaje sobre el cese de hostilidades en Líbano, el memorando podría ser firmado el domingo por Vance y el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf. Ginebra se perfilaba como la sede más probable, aunque el funcionario estadounidense indicó que Europa era una posibilidad y que la fecha y el lugar aún no estaban definidos.PUBLICIDADEl funcionario estadounidense reconoció que persisten fracturas dentro del liderazgo iraní, aunque minimizó su alcance. “Creemos que esa disidencia es bastante mínima”, afirmó, y señaló que la mayoría de los dirigentes en Teherán quieren el acuerdo. Los sectores duros del régimen que se oponen al pacto estarían intentando venderlo a su audiencia interna de la manera más favorable posible.“Los iraníes duros, algunos quieren matar el acuerdo. Pero creo que la mayoría en realidad lo quiere, aunque también quieren presentarlo a sus audiencias internas de un modo que maximice sus beneficios y minimice los nuestros”, explicó el funcionario. Instó además a ser “muy escéptico” con cualquier información proveniente de medios afiliados a los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI).PUBLICIDADEl mismo portavoz indicó que el líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, se muestra cómodo con el estado actual de las negociaciones.El ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Sayyid Badr bin Hamad al Busaidi, se reúne en Ginebra con los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner, en el marco de las negociaciones en curso entre Irán y Estados Unidos. Europa Press/Middle East News