Barcelona (EFE).- Jonathan Andic, hijo del fundador de Mango, envió un mensaje a su padre en julio de 2024, cinco meses antes de su muerte, en el que celebraba los avances de la terapia familiar en que estaban inmersos y recordaba sus «discusiones» con él: «No me extraña que pensaras que era capaz hasta de matarte».

Los mensajes recuperados del móvil de Jonathan Andic, de su padre Isak y de la terapeuta que trataba a la familia son algunos de los principales indicios en que se basa la Fiscalía para oponerse al recurso que la defensa presentó contra la fianza de un millón de euros que la jueza instructora impuso al primogénito del empresario, investigado por su supuesto homicidio.

La Fiscalía se apoya en esos mensajes, incluidos en informes policiales, para apuntar como móvil del presunto homicidio la mala relación entre padre e hijo. «Comprendo que era imposible sanear nuestra relación, no me sorprende que la cuerda se rompiera», dijo Jonathan al fundador de Mango por WhatsApp, en julio de 2025.

Los informes de los Mossos d’Esquadra analizan el intercambio de llamadas y mensajes telefónicos entre Jonathan, Isak y la terapeuta previos a la muerte del fundador de Mango, aunque no han podido recuperar parte de los del teléfono del primogénito, que denunció haber perdido su móvil en un viaje relámpago a Quito (Ecuador) en marzo de 2025, sin haber guardado copia de los mismos.