Actualizado S�bado,

junio

14:42La defensa de Jonathan Andic hijo del fundador de Mango, ha enmarcado en una expresi�n "metaf�rica" habitual en las terapias psicoanal�ticas el mensaje en el que admit�a que su padre lo creyera capaz de "matarlo", una afirmaci�n "descontextualizada" que en su opini�n "retuerce la verdad".A trav�s de un comunicado, la defensa de Andic se�ala como "frases sacadas de contexto" los mensajes de Whatsapp que el investigado envi� a su padre en julio de 2024, cinco meses antes de su muerte, en el que recordaba sus "discusiones" con �l y afirmaba: "No me extra�a que pensaras que era capaz hasta de matarte".Para los abogados de Jonathan Andic esas palabras deben entenderse en el marco de unas sesiones terap�uticas, con "unos c�digos concretos", en las que se hac�an "referencias metaf�ricas" a la muerte del progenitor. "El matar el padre de Freud es un paradigma de la terapia psicoanal�tica", insisten."Un cl�max emocional"Seg�n la defensa, el mensaje "tiene un contenido afectuoso y alude a esos cl�max de interacci�n grupal potente, en un proceso de liberaci�n y de crecer superando emocionalmente el condicionante paterno".El mensaje enviado por Jonathan Andic a su padre, que figura en los informes de los Mossos d'Esquadra entregados a la jueza instructora, es uno de los indicios en que se basa la Fiscal�a para oponerse al recurso del investigado contra la fianza de un mill�n de euros que se le impuso y apuntalar su tesis de que el hijo del empresario lo mat� por su mala relaci�n y desavenencias econ�micas.Seg�n la defensa, el mensaje del investigado sobre matar al padre -que los Mossos subrayan como expresi�n clave en sus informes- est� sacada de contexto, dado que forma parte de una comunicaci�n m�s extensa, "que tiene un relato y tono positivo de principio a fin"."Hola Viejo, �qu� tal, hab�is llegado bien? Me qued� un poco preocupado con lo del avi�n (...)" -frase que abre el mensaje- y "espero que disfrutes de este verano, te mando muchos besos", con la que acaba el texto, son las expresiones que subraya el comunicado de la defensa.Entre esas dos frases al inicio y final del mensaje, Jonathan afirma tambi�n: "Estoy en pleno matar�n trabajado (sic) con Julia (la psicoterapeuta familiar) y no s� si voy a tener fuerzas para poder recuperarme este verano. Jejeje, lo que s� voy comprendiendo es que tener un hijo como yo es lo m�s duro que puede pasarle a un padre"."He recordado algunas discusiones donde no me extra�a que pensaras que era capaz hasta de matarte. A medida que avanzo en este intensivo sprint de trabajo conjunto con Julia comprendo que era imposible sanear nuestra relaci�n. No me sorprende que la cuerda casi se rompiera. Cuando Julia estaba haci�ndome el diagn�stico recuerdo que ella me dijo, rece para que su padre no muera hasta que hayan pasado las cronolog�as. Y ahora entiendo que mi necesidad de alejarme de ti era porque no ten�a la madurez de aprender de un padre con tanta personalidad y con las ideas tan claras", prosigue el mensaje.Para la defensa, la alusi�n a la muerte del padre es un afirmaci�n "descontextualizada con el �nico objetivo de contribuir a crear un relato que retuerce la verdad y encaje con las hip�tesis de la instrucci�n"."Proceso de terapia con otros miembros de la familia""La causa judicial contiene numerosas frases y expresiones que forman parte de un proceso de terapia donde participaban m�s miembros de la familia. No se puede resumir ni sacar conclusiones de todo un proceso a trav�s de una o dos frases dirigidas a inculpar a Jonathan Andic", denuncia el equipo jur�dico del hijo del empresario.En ese sentido, recuerda que las terapias "forman parte de una esfera �ntima de los individuos que las realizan, por lo que utilizar y difundir ese tipo de frases llevan a un �nico fin: la condena social previa".La defensa insiste en que en las propias conclusiones de la instrucci�n del caso se hacen constar las "referencias metaf�ricas a la muerte del padre" en las sesiones con la psicoterapeuta familiar como "punto de inflexi�n para superar etapas de la vida".En sus informes, la polic�a catalana ha analizado los mensajes que meses antes de la muerte intercambiaron el empresario, su hijo y la psicoterapeuta que trataba a la familia, cuya "influencia" en los hechos investiga ahora la jueza de Martorell (Barcelona) que instruye el caso.