AnálisisEl concejal Leandro Castellanos pidió acciones urgentes ante las denuncias de padres de familia.Padres de familia de Bosa denuncian la ocurrencia recurrente de riñas entre estudiantes en los alrededores de varios colegios distritales. Foto: Archivo particularSUBEDITORA DE BOGOTÁ 12.06.2026 11:34 Actualizado: 12.06.2026 11:34

La creciente preocupación por la violencia en los entornos escolares volvió a poner bajo la lupa la situación de varios colegios distritales de Bogotá. Esta vez, las alertas provienen de la localidad de Bosa, donde padres de familia denunciaron la ocurrencia frecuente de riñas entre estudiantes, algunas de ellas registradas en los alrededores de instituciones educativas y presuntamente repetidas hasta tres veces por semana.La denuncia fue hecha pública por el concejal de Bogotá Leandro Castellanos, quien aseguró haber recibido múltiples reportes de familias preocupadas por la seguridad de los menores y por el incremento de confrontaciones entre estudiantes de diferentes instituciones e incluso entre alumnos de distintas jornadas académicas de un mismo colegio.De acuerdo con la información recopilada por el cabildante y su equipo de trabajo, los casos más recurrentes se estarían registrando en los entornos del Colegio José Francisco Socarrás IED, el Colegio Kimi Pernía Domicó IED, el Colegio Leonardo Posada Pedraza IED y el Colegio San Bernardino IED.Según los testimonios entregados por padres de familia, muchas de estas confrontaciones ocurrirían al finalizar las jornadas académicas, cuando los estudiantes salen de clase y permanecen en las inmediaciones de los planteles educativos. La situación ha generado preocupación entre la comunidad educativa, que teme que estos hechos puedan derivar en lesiones graves o situaciones más complejas.“La violencia no puede normalizarse en nuestros colegios distritales. Es inaceptable que los estudiantes tengan que asistir a clases con miedo o que los padres vivan con la angustia de recibir una llamada informándoles que sus hijos resultaron involucrados en una pelea. Estamos hablando de menores de edad que requieren protección y acompañamiento institucional inmediato”, manifestó Castellanos.Leandro Castellanos Foto:Instagram de Leandro CastellanosLas denuncias se conocen en un contexto en el que la violencia escolar continúa siendo una de las principales preocupaciones para las autoridades educativas de la ciudad. De acuerdo con cifras divulgadas con base en información de la Secretaría de Educación, durante 2024 se registraron 2.467 riñas en Bogotá, de las cuales 1.227 ocurrieron en colegios o en sus entornos inmediatos.Asimismo, con corte a marzo de 2025, ya se habían reportado 94 riñas en entornos escolares, una situación que evidencia que los conflictos entre estudiantes siguen representando un reto para las instituciones educativas y para las estrategias de convivencia implementadas en la capital.Según el concejal, localidades como Bosa, Kennedy, Ciudad Bolívar y Suba concentran buena parte de los incidentes relacionados con violencia escolar, por lo que considera necesario focalizar allí las acciones preventivas y de acompañamiento.La preocupación aumentó tras el reciente fallecimiento de un estudiante de 16 años en una institución educativa distrital de la localidad de Suba, un caso que actualmente es investigado por las autoridades judiciales. Aunque las circunstancias de la muerte continúan bajo verificación, el hecho reabrió el debate sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención de la violencia entre jóvenes y la supervisión dentro y fuera de los colegios.Para Castellanos, más allá de los resultados de la investigación, este episodio demuestra la urgencia de reforzar las estrategias de convivencia escolar y evitar que nuevos hechos de violencia afecten a estudiantes y familias bogotanas.Ante este panorama, el concejal solicitó a la Secretaría de Educación presentar un informe detallado sobre las riñas ocurridas en colegios distritales durante los últimos dos años, fortalecer la presencia de gestores de convivencia y equipos psicosociales en las instituciones educativas, implementar programas de mediación de conflictos y desarrollar campañas dirigidas a estudiantes y padres de familia para promover la resolución pacífica de diferencias.“Bogotá necesita entornos escolares seguros donde prevalezca el respeto, la convivencia y el aprendizaje. No podemos esperar a que ocurra una tragedia para actuar”, concluyó el cabildante.CAROL MALAVERSUBEDITORA BOGOTÁEscríbanos a carmal@eltiempo.com Lea también: Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.