Milei suele hablar de "la moral como política de Estado". Pero la moral del Gobierno es selectiva y particular: Desde hace años el Presidente sostiene que los impuestos son un robo y que quienes logran escapar de ellos son héroes. Además, promueve políticas efectivas para que Argentina se convierta en un paraíso fiscal: los blanqueos, la ley de inocencia fiscal, “dólar colchón”, el RIGI, el super RIGI, sociedades de IA, y ahora, de forma coherente con su ideología, defiende cerradamente a un funcionario que admitió haber evadido durante años: Manuel Adorni. Ya se ha hablado mucho de las inconsistencias en la declaración jurada del jefe de Gabinete y exvocero presidencial. Claramente es alguien absolutamente incapacitado para cumplir la función más importante del gabinete nacional. Aquí queremos referirnos a que el episodio dejó al descubierto una concepción del Estado, de los impuestos y de las obligaciones ciudadanas que atraviesa buena parte del proyecto político de Javier Milei. Una concepción según la cual la evasión no es un problema moral sino, en determinadas circunstancias, una conducta comprensible, justificable e incluso heroica. Y, como insistimos, la culpa de Adorni es de Milei, Adorni es solo un síntoma. Haber elegido como vocero a un mitómano es la manifestación más clara del inconsciente del Gobierno. Veamos, para recordarlo, qué decía Milei en abril del 2024 sobre la evasión:​