Un nuevo estudio que combina observaciones satelitales de la NASA, estudios oceanográficos y pruebas genéticas en microorganismos marinos halló evidencia de que el calentamiento de las aguas oceánicas podría estar limitando la disponibilidad de nutrientes en gran parte del océano global.
Los investigadores informan que este estrés nutricional afecta a organismos marinos microscópicos y podría influir en los ecosistemas marinos con el tiempo.La investigación, publicada el 5 de junio en Science Advances, analizó el estado del fitoplancton, que constituye la base de las redes tróficas oceánicas.
En lugar de medir directamente nutrientes como<b> el nitrógeno, el hierro y el fósforo, los investigadores infirieron el estrés mediante el seguimiento de sutiles cambios en la proporción de carbono y clorofila en el fitoplancton observado desde el espacio.</b> Cuando la cantidad de clorofila disminuye en relación con el carbono, como se observa en los datos satelitales, es un indicio de que el plancton está estresado. “A medida que nuestros océanos siguen cambiando, la capacidad de observar y monitorear las condiciones oceánicas mediante observaciones de teledetección continuas y de alta calidad cobra mayor importancia que nunca”, afirmó Laura Lorenzoni, científica del Programa de Biología Oceánica y Biogeoquímica de la NASA en la sede de la NASA en Washington.















