En quizás su última declaración mediática, José María Álvarez Pallete anunció desde el rascacielos de Gran Vía en diciembre de 2024 que la ya centenaria Telefónica extendía hasta el 31 de diciembre de 2029, “con posibilidades de ir más allá”, el patrocinio del equipo de ciclismo Movistar. La declaración marcaba un apogeo, un momento de optimismo y pasión tan transitorio que visto casi dos años más tarde despierta hasta ternura, tanto han cambiado Telefónica y el ciclismo del WorldTour. En junio de 2026, Álvarez Pallete ya no es presidente del gigante tecnológico español y la sede histórica de Telefónica desde donde hizo su anuncio ciclista es propiedad de un promotor inmobiliario murciano; la compañía ha abandonado el mercado latinoamericano, principalmente colombiano, en el que Telefónica tenía 200 millones de clientes, y ha iniciado un proceso de limpieza de gastos, y, dada la inflación del ciclismo con la presencia de superequipos que monopolizan a las grandes figuras, una inversión de cerca de 25 millones anuales en el Movistar de Eusebio Unzue resulta escasa para competir en la liga de los grandes y excesiva considerando la rentabilidad publicitaria que devuelve. “No hay correlación entre el esfuerzo que nos pide el equipo y el rendimiento que nos genera”, señalan fuentes de Telefónica que confirman la noticia lanzada por la agencia Bloomberg de que la compañía buscaba desprenderse de parte o la totalidad un patrocinio deportivo iniciado en 2011 mediante la búsqueda de un comprador que aligerara la carga los tres años que restan de contrato con la empresa Abarca, propietaria del mejor equipo ciclista español. “En enero encargamos a la agencia YouFirst-Gersh, una de las más potentes del mercado de ventas de derechos deportivos, la búsqueda de un comprador de todo el patrocinio o al menos de una parte para compartirlo con nosotros”. La noticia salta tres semanas antes del comienzo del Tour en Barcelona,En sus años como Reynolds, la empresa gestionada en un principio por José Miguel Echavarri en compañía de Unzue, ganó el Tour con Perico Delgado, como Banesto cinco Tours con Miguel Indurain, como Caisse d’Épargne el Tour con Óscar Pereiro y la Vuelta con Alejandro Valverde, y con la piel de Movistar, con la que lideró cuatro años el ranking de la UCI, el Giro y la Vuelta con Nairo Quintana, colombiano, y un último Giro con Richard Carapaz, ecuatoriano. La revolución iniciada el año de la pandemia, con la llegada de Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard, con su UAE y Visma todopoderosos, y la crisis de figuras del ciclismo español, dejó al Movistar en una zona media, alejado de los grandes triunfos.Unzue es el máximo accionista de Abarca, una empresa en la que la naviera de Singapur Quantum Pacific compró el 43% en abril de 2025.“Llevábamos años buscando en privado un segundo espónsor para hacer crecer el equipo, pero no encontramos nada. Es tan potente la marca Movistar que quizás tapa cualquier otro apellido que se le ponga al maillot”, dice Unzue, que llegó a contar con promesas no concluidas de los fondos inagotables del Gobierno de Arabia Saudí. “Ahora que de alguna manera se anuncia públicamente que se busca comprador espero que se acelere el proceso”. La entrada de Quantum Pacific, que, como en el Atlético de Madrid o en SailGP, donde también es accionista, abre la puerta a la llegada de nuevos patrocinadores, tampoco solucionó las necesidades de Abarca.“Los equipos ciclistas vivimos en un estado de sobrevivencia permanente”, asume Unzue. “Esto es el final de un ciclo, Todos los patrocinadores que hemos tenido, excepto Illes Baleares, han durado unos 10 años o poco más. Con Telefónica llevamos 16”. El equipo Movistar es, junto al Bahrain Victorious, el único grande del WorldTour que no tiene apellidos en el maillot, tan limpia su M. Todos los demás, como el RedBull-Bora-Hansgrohe, el Decathlon-CMA-CGM o el Lidl-Trek, que son propiedad de las empresas patrocinadoras, tienen un segundo espónsor, como también el NetCompany-Ineos, el Soudal-QuickStep o el Visma-Lease a Bike. “Así está el sistema. Un gran espónsor de larga duración y pequeños satélites rotando cada pocos años”, dice Unzue. “Ahí reside nuestra debilidad ante la UCI y los organizadores que regulan nuestro deporte”.En Telefónica, vista la imposibilidad de Abarca para encontrar más patrocinadores, decidieron encargar a la oficina madrileña de YouFirst-Gersh la búsqueda de un comprador. Según el contrato firmado entre Álvarez Pallete y Abarca, solo un caso de dopaje permitiría a la compañía romper unilateralmente la relación sin penalización. Si la rompe por su cuenta sin más, debería abonar las cantidades firmadas.
Telefónica encarga a una agencia la búsqueda de un comprador para el patrocinio del equipo ciclista Movistar
El emporio tecnológico presidido por Marc Murtra busca con la venta un ahorro de unos 75 millones de euros de un esfuerzo inversor que no se corresponde con su rendimiento






