Senasa acepta validaciones de autoridades extranjeras cuando éstas cumplen con estándares equivalentes a los locales, lo que permite ahorrar trámites administrativos sin sacrificar seguridad (Foto: Shutterstock)El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) publicó este jueves la Resolución 504/2026 que simplifica el régimen de importación de vacunas virales bovinas no vesiculares, eliminando requisitos redundantes para productos autorizados mediante equivalencia sanitaria. La medida aparece en el Boletín Oficial y busca agilizar el ingreso de vacunas sin afectar los controles específicos que protegen el estatus sanitario nacional.Las vacunas virales no vesiculares protegen el ganado bovino contra enfermedades de alto impacto reproductivo y respiratorio, como la rinotraqueitis infecciosa, la diarrea viral y la parainfluenza. Estos biológicos se producen en laboratorios de alcance internacional y forman parte de esquemas sanitarios modernos que permiten vacunaciones de dosis única, reduciendo costos operativos en establecimientos ganaderos. Su efectividad depende de que contengan cepas virales que realmente circulan en el territorio donde se aplican.PUBLICIDADLa autorización por equivalencia es un mecanismo internacional que reconoce evaluaciones realizadas por organismos reguladores de países con sistemas de control igualmente rigurosos. Senasa acepta validaciones de autoridades extranjeras cuando éstas cumplen con estándares equivalentes a los locales, lo que permite ahorrar trámites administrativos sin sacrificar seguridad. La nueva resolución exceptúa a estas vacunas de ciertos requisitos previstos en la Resolución 61/2026, siempre que se encuentren bajo este régimen de equivalencia.El cambio responde a una política de simplificación administrativa que evita la duplicación de evaluaciones. Cuando un laboratorio ha presentado la vacuna ante organismos de referencia internacional y obtuvo aprobación, Senasa reconoce esa evaluación sin exigir nuevamente todos los estudios de potencia y seguridad realizados en el país de origen. Sin embargo, la medida no elimina los controles sanitarios específicos que responden a realidades epidemiológicas locales.PUBLICIDADLos requisitos que sí se mantienen incluyen la verificación de cepas circulantes en Argentina, protocolos de bioseguridad aplicables a cada región y la evaluación de organismos genéticamente modificados cuando corresponda. “Se elimina la duplicación pero no el resguardo”, explicó la presidencia de Senasa, precisando que la simplificación mantiene intactos los controles que dependen de la realidad epidemiológica del país.Esta estrategia se alinea con prácticas de otros países con relevante producción ganadera, que también recurren a sistemas de equivalencia para acelerar registros sin comprometer la sanidad animal.PUBLICIDADCuando un laboratorio ha presentado la vacuna ante organismos de referencia internacional y obtuvo aprobación, Senasa reconoce esa evaluación sin exigir nuevamente todos los estudios de potencia y seguridad realizados en el país de origen (Foto: Shutterstock)La reducción de tiempos administrativos impacta directamente en la disponibilidad de opciones terapéuticas para productores de carne y lácteos. Argentina, como nación ganadera de relevancia global, depende de mantener rodeos saludables para sostener su posicionamiento exportador. Las enfermedades virales contra las que protegen estas vacunas generan abortos, defectos congénitos y cuadros respiratorios que afectan el desempeño productivo y pueden traducirse en pérdidas significativas por animal afectado.La ampliación del régimen de equivalencia implementada en enero a través de la Resolución 61/2026 ya permitía importar vacunas más modernas. Ahora, con la Resolución 504/2026, se elimina la exigencia de tramitar paralelamente un registro local para vacunas que ya cuentan con aprobación internacional. Esto acelera la comercialización y amplía la libertad de decisión de productores, quienes pueden acceder a biológicos de dosis única que optimizan esquemas de vacunación.PUBLICIDADEl ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, destacó en redes que la medida forma parte de una agenda más amplia de simplificación que reconoce evaluaciones sanitarias de organismos extranjeros cuando resultan suficientemente rigurosas. “Las vacunas no vesiculares ya autorizadas por equivalencia quedan exentas del circuito de registro local”, sintetizó, subrayando que la reforma mantiene protecciones fundamentales para el país. Esta lógica de reconocer evaluaciones de terceros confiables sin duplicar procesos se replica en otros sectores regulados.La decisión refleja una apuesta por modernizar el andamiaje normativo sin sacrificar seguridad. Desde 2012, el marco anterior había permanecido prácticamente sin cambios, mientras la industria farmacéutica veterinaria y los sistemas de vigilancia sanitaria internacional evolucionaban. La actualización de enero amplió las opciones de vacunas; la de junio simplifica la gestión administrativa, completando un ciclo de reformas que busca posicionar a Argentina como destino eficiente para la salud animal.PUBLICIDADLa cadena ganadera se beneficia con acceso más rápido a innovaciones en vacunología, mientras que Senasa mantiene su capacidad de vigilancia sobre cepas circulantes y garantías de bioseguridad. Este equilibrio entre agilidad regulatoria y control sanitario define el enfoque de las nuevas normativas.
Senasa agiliza importación de vacunas bovinas con autorización por equivalencia
La simplificación elimina duplicación regulatoria sin comprometer controles sanitarios locales, acelerando el acceso a productos aprobados por organismos internacionales reconocidos













