Hace como un año David Harbour pasó unos momentos muy difíciles, coincidiendo con el estreno del final de Stranger Things. No pudo despedirse de su personaje del sheriff Hopper con la calma que le habría gustado, porque de pronto su expareja Lily Allen publicaba un álbum, West End Girl, criticando su relación, y el Daily Mail publicó que Millie Bobby Brown, intérprete de Once en la serie de Netflix, había interpuesto una denuncia contra él. Por acoso y hostigamiento.Tanto Brown como Harbour intentaron atajar el revuelo mediático negando la mayor. Poco después Brown aseguraría en redes sociales que no tenía ningún problema con quien encarna a su figura paterna en la ficción, mostrándole gratitud. Meses después, cuando Harbour estrena una nueva serie en HBO Max (DFT St. Louis, junto a Jason Bateman) y se habla de sus posibilidades en los premios televisivos, está preparado para sincerarse sobre el episodio. Y para hablar abiertamente sobre sus problemas de salud mental.Harbour sufre trastorno bipolar. Y admite que tuvo “una crisis nerviosa” cuando los medios publicaron lo de la falsa denuncia (“páginas y páginas” contra él, según se dijo). “Trabajamos juntos durante diez años, en su adolescencia, interpretando a padre e hija”, explica en Hollywood Reporter. No sé si la gente tiene familiares y amigos con los que pasa mucho tiempo durante 10 años; de vez en cuando surgen discusiones, desacuerdos… En las familias, no pasa nada porque solo se trata de un desacuerdo y luego se vuelve a estar en armonía”."La quiero y ella me quiere"“El problema con una serie de mil millones de dólares es que hay cientos de personas que quieren involucrarse”. Sobre su relación actual con Brown, Harbour afirma que “Millie y yo estamos trabajando en varios proyectos… Veréis más de Millie y de mí; 10 años no fueron suficientes. Hay un vínculo especial entre nosotros. La quiero. Y ella me quiere”.También detalla un poco sus problemas mentales, y la forma en que esto pudo afectar a su trabajo en Stranger Things: “Sufro algunas cosas confusas. Creo que mucha gente tiene un amigo, un hermano o un compañero de trabajo que lidia con problemas de salud mental, y probablemente se sienten bastante confundidos cuando esa persona se deprime, se vuelve maníaca o tiene un episodio”.“En momentos de estrés extremo, eso puede provocar un comportamiento un tanto errático, y me avergüenzo de ello. No es algo que yo elija, y no se lo desearía ni a mi peor enemigo. Siento que, para algunos de nosotros, nuestros dones están indisolublemente ligados a nuestras enfermedades”.“Tener un sistema nervioso que reacciona al mundo de una forma demasiado delicada me permite vivir ese momento que tanto me gusta en DFT St. Louis en los columpios con Jason”, añade en referencia a una escena de su nueva serie (que aparece asimismo en el póster oficial). “Pero también puede obligarme, en momentos de estrés extremo, a actuar de forma un poco extraña”.
David Harbour se sincera sobre sus problemas con Millie Bobby Brown en 'Stranger Things': "Sufrí una crisis nerviosa"
El actor sufre trastorno bipolar, y tuvo un episodio muy delicado cuando los medios publicaron que su compañera de la serie le había denunciado por acoso.










