Era enero de 2025 cuando la cantante Lily Allen (Londres, 41 años) eligió su podcast Miss Me? para confirmar lo que era un secreto a voces: su separación del actor David Harbour (Nueva York, 51 años). En octubre de aquel año, esa ruptura acabó siendo la temática de su disco West End Girl, en el que, entre versos, rimas y licencias artísticas, acusa al actor de Stranger Things de infidelidad y manipulación emocional. Desde entonces, el aludido se había mantenido en un silencio administrativo, incluso cuando comenzó la gira de conciertos de aquel álbum, que incluía hasta un zasca en forma de vestido. Un silencio que acaba de romper en una entrevista con la revista Variety, publicada el miércoles 10 de junio. En ella, por primera vez, Harbour ha aludido a la vendetta musical de su exesposa, asegurando que lo que Allen cuenta en su disco “no fue mi experiencia”.La pareja se casó en una boda en Las Vegas que derrochó amor y buen humor, celebrada en septiembre de 2020, un año después de que hicieran pública su relación. En el episodio de su podcast cuatro años después, la cantante, hija del comediante Keith Allen y la productora de cine Alison Owen, confesó a su amiga Miquita Oliver sobre la ruptura: “Solo puedo concentrarme en mi dolor”; y abrió la caja de Pandora de una catarsis sentimental que tuvo su cénit en forma de disco. En esa fecha, Allen lanzó West End Girl, un ejemplo de exorcismo emocional con temas como Pussy Palace, en el que narra cómo descubrió que el apartamento de su marido en West Village era un almacén de material erótico que usaba con otras: “Juguetes sexuales, dildos anales, lubricante en el interior de cientos de preservativos… Estás jodidamente mal”, dice en la canción.En su entrevista con Variety, Harbour, que en plena repercusión mediática por la polémica con Allen se despidió de su papel de Jim Hopper y se estrenó como Floyd Smernitch en la exitosa serie de HBO DTF St. Louis, habla de todo esto, pero aunque la publicación le abre la puerta a refutar las afirmaciones de Allen sobre el fin de su matrimonio, ha explicado que no está dispuesto a hacerlo. Sí que ha compartido sus impresiones sobre una historia que también le pertenece: “Las historias son complejas”, ha dicho a la revista, añadiendo que, aunque la que describe la cantante en su música no es la suya, “respeto su creación artística [la de Allen] para canalizar su experiencia”. Sobre cómo él ha canalizado todo lo ocurrido y publicado acerca de su matrimonio, el actor se ha limitado a decir: "Mi capacidad para usar mi experiencia se manifiesta en la creación de DTF”. Se refiere a su papel del intérprete de lengua de signos Floyd Smernitch, una persona con una sensibilidad inaudita atrapada en un matrimonio sin sentido (Linda Cardellini da vida a su esposa) que conoce a alguien que cambiará su futuro, un presentador de información meteorológica interpretado por Jason Bateman. Como dice Variety, en este drama Harbour “ofrece al mundo un espectáculo de una delicadeza inusual”. “Quiero crear cosas que hagan que la gente se sienta más segura. Mi talento particular reside en permitir que la gente sienta que no está sola”, comenta el intérprete.El actor también ha calificado el lanzamiento del disco de Allen como “extraño”. “Creo que es un privilegio de todo artista usar su experiencia para crear arte, y por eso la respeto por hacerlo”. Y ha acabado zanjando: “No puedo decir mucho más porque es mi vida privada. A pesar de que mucha gente no me permite tener privacidad, yo la valoro. Y también valoro la vida de las personas con las que interactúo en privado. Simplemente no hablaré de eso”.En la entrevista también se le ha preguntado sobre otra polémica que empañó el final de Stranger Things y, de nuevo, su imagen pública. En realidad, dos polémicas: como recuerda la revista, a finales de 2025 circularon en Reddit y en la prensa sensacionalista informes sobre su extraño comportamiento en público. Sobre esto, el actor, que siempre ha hablado abiertamente sobre su lucha contra el trastorno bipolar, ha confesado: “Tuve una crisis (...) En momentos de estrés extremo, eso puede provocar un comportamiento algo errático; y es vergonzoso, y me avergüenzo de ello. No es algo que yo elija, y no se lo desearía ni a mi peor enemigo”. La otra polémica se refiere a la noticia del diario Daily Mail en la que se afirmaba que Millie Bobby Brown, compañera de Harbour en Stranger Things desde la infancia, había presentado una denuncia por acoso laboral contra él antes de que comenzara la producción de la última temporada de la serie. Sobre este tema, Harbour ha expresado su desconcierto, calificando el momento en que se publicó la noticia de “extraño”. De su relación con Brown, ha declarado que “hay un vínculo especial entre nosotros. La amo. Ella me ama”. Algo que quisieron demostrar durante la promoción del final de la serie.