La música siempre ha sido uno de los mayores antídotos al desamor. Cuando una relación se rompe, lo primero que hacemos es buscar canciones que nos hagan sentir que no estamos solos, que nos hagan empatizar con alguien que haya pasado por lo mismo. A sus solo 23 años, Olivia Rodrigo se ha convertido en el refugio de toda una generación. Con dos discos a sus espaldas, sus letras han servido de abrazo para personas de su misma edad que lloran a problemas similares. Y la artista, que tampoco es ajena a este sentimiento tan universal, ha aprovechado su tercer disco, You Seem Pretty Sad for a Girl So in Love, para hacer un homenaje a sus héroes musicales.

Dejarse cautivar por las letras desgarradoras de Olivia Rodrigo supone, irremediablemente, dejarse cautivar también por aquellas figuras que la acompañaron en sus peores momentos. Por aquellos cantantes que la inspiraron cuando, haciendo alusión al título del álbum, estaba demasiado triste para tratarse de una chica tan enamorada. La icónica banda británica The Cure y su líder Robert Smith forman parte de ese grupo de artistas a los que Olivia Rodrigo ha crecido escuchando. Quizá por ello se pueda percibir un doble sentido en el título de una de las canciones del disco, The Cure, un tema en el que alude a las noches que pasó en su habitación “luchando contra los malos pensamientos”.