La última vez que Paraguay jugó un Mundial, Isidro Pitta, un estudiante fanático del fútbol y que ssoñaba con ser futbolista, llevaba un televisor al aula junto a sus compañeros para no perderse los partidos de la Albirroja. Tenía apenas diez años y observaba desde un pupitre a la generación que ilusionó a todo un país en Sudáfrica 2010, de la mano de Gerardo "Tata" Martino. Dieciséis años debió esperar el pueblo guaraní para regresar a una Copa del Mundo, pero Pitta ya no necesitará buscar una pantalla para seguir el torneo. Esta vez será él quien aparezca en ella. Porque el delantero que alguna vez soñó con vestir la camiseta de Paraguay integrará la lista mundialista de Gustavo Alfaro y tendrá la oportunidad que imaginó desde chico.Hoy cuesta imaginar a aquel chico que corría por los pasillos del colegio. A sus 26 años, Pitta es el goleador de Bragantino de Brasil que luce una barba espesa, cabello largo recogido con una colita de pelo y un físico de 1m85 y varios kilos de masa muscular que intimida a cualquier defensor. Fue cuestión de tiempo para que se le encontrara un parecido con Ragnar Lodbrok, el protagonista de la serie Vikingos, motivo que le valió un apodo que lo acompaña desde hace años. Y como si eso fuera poco, convirtió en marca registrada sus festejos imitando la caminata del luchador irlandés Conor McGregor después de cada gol.Sin embargo, detrás de esa apariencia de guerrero existe alguien que todavía conserva intacta la emoción de aquel niño que soñaba con vestir la camiseta de Paraguay. “Siempre tengo eso en la cabeza, mirando por televisión. Ahora es un orgullo representar al país”, recordó el atacante al desembarcar en la concentración guaraní en Estados Unidos. La emoción es doble al tener en cuenta que la convocatoria llegó cuando menos lo esperaba: mientras preparaba las valijas para tomarse unos días de descanso junto a su familia luego de un semestre ajetreado. Las expectativas mundialistas eran bajas debido a que el llamado significó el regreso a la Selección después de dos años y el final de una espera que parecía haberse estirado más de la cuenta. Pitta había sido uno de los primeros delanteros en los que confió Alfaro cuando inició su ciclo al frente de Paraguay. Gracias a un buen rendimiento en Cuiabá de Brasil, disputó cinco encuentros y comenzó a perfilarse como una alternativa importante en el frente de ataque. Sin embargo, cuando parecía consolidar su lugar, una serie de problemas físicos frenó su crecimiento dentro del seleccionado, mientras la Albirroja crecía y avanzaba en las Eliminatorias.— All Sports Py (@AllSportsPy) July 22, 2020
De llevar una TV a la escuela para mirar el Mundial a jugarlo con Paraguay: la revancha del Vikingo Pitta
Isidro Pitta seguía a la Albirroja por televisión cuando era un chico de escuela; hoy forma parte de la lista mundialista de Gustavo Alfaro.Las lesiones lo alejaron de la Selección durante dos años, pero nunca dejó de trabajar para volver.Goleador en Brasil y símbolo de perseverancia, tendrá la oportunidad de cumplir el sueño que persiguió desde la infancia.















