Christian Pulisic es el jugador más laureado y famoso de su selección nacional justo en el momento en que su país es anfitrión de un Mundial.Si acaso un puñado de jugadores destacados en las últimas décadas se han enfrentado a esta confluencia de talento y sincronía. Entre ellos figuran algunos grandes de una generación: Zinedine Zidane con Francia en 1998, Michael Ballack con Alemania en 2006, Neymar con Brasil en 2014.Los compañeros de Pulisic en la selección de Estados Unidos reconocen la carga extraordinaria sobre sus hombros de cara al debut en el Mundial el viernes contra Paraguay, una selección que disputa su primer Mundial desde 2010. El partido se escenificará en SoFi Stadium, un futurista recinto situado en los suburbios de Los Ángeles.Desde el campo hasta la última hilera de las gradas, todos miran a Pulisic en busca de liderazgo y goles, con la esperanza de que su década completa de éxito internacional a nivel de clubes y la selección impulse a una nación futbolística de nivel medio a nuevas alturas en casa.

“Ni siquiera puedo imaginar el peso que tiene sobre los hombros”, comentó su compañero Tyler Adams. “Desde muy joven, él era el faro de esperanza del fútbol estadounidense”.Pulisic no rehúye los reflectores, que brillarán con más intensidad que nunca en las próximas semanas. De hecho, reiteró el jueves que este desafío es “lo que siempre he querido”.