Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota fue, quizás, el grupo más grande de la historia de Argentina. Empezando desde lo más profundo de los movimientos artísticos de La Plata, lograron volverse un fenómeno de masas, con una fanaticada que los seguía a todos lados, e incluso tras su separación en 2001, sus canciones y miembros siguieron cautivando el corazón de futuras generaciones de argentinos, yo incluido. Con la trágica muerte del Indio Solari el pasado viernes 5 de junio, pasé gran parte de estos días recordando sus letras, los riffs de la banda y sus míticos conciertos. Así como a su vez recordé también mi juego favorito de todos los tiempos, Persona 4, título que marcó gran parte de mi vida y mi forma de ver su medio de origen, al igual que Patricio Rey.PUBLICIDADFueron dos creaciones mediante formas de arte muy distintas, las cuales atesoro con el mismo cariño ya que me supieron impactar en momentos muy concretos de mi vida y, además, me abrieron la cabeza de maneras que pocos otros juegos, o grupos, lograron hacerlo.Persona 4, de Atlus.Y fue entonces cuando recordé el mod creado por el usuario EmKyu, que se había vuelto indispensable para mis regresos a Inaba desde hacía ya mucho tiempo, la modificación que intercambia las canciones de este gran videojuego por las de los redondos de ricota.PUBLICIDADDesde el vamos, lo primero que impresiona de este mod es lo bien que se fusiona con el juego base, reemplazando las canciones de batalla con clásicos como Vencedores Vencidos y el tema de resultados con el poderoso riff de Fuegos de octubre. No solo eso, sino que saldremos a pasear con nuestros amigos tarareando el saxofón de Mi Perro Dinamita y a caminar en altas horas con El infierno está encantador esta noche. Es un mod que sabe recrear muy bien las emociones que generan las canciones originales de Persona 4 y encuentra las más acordes al momento entre todo el catálogo de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, generando desde melancolía con La pequeña novia del carioca para aquellos días nevados, hasta adrenalina con la versión orquestal de JiJiJi para la épica batalla final. Realmente es increíble lo bien que se amolda al ambiente de este juego, al punto de que parece hecha para el mismo. Es algo que no debería funcionar, pero sin embargo: ¿cómo hace para lograrlo?PUBLICIDADEl icónico Indio Solari, vocalista de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, se presenta con intensidad y entrega en el escenario durante una de sus performances (Imagen Ilustrativa Infobae)Quizás tenga que ver con que ambos conceptos tienen más en común de lo que creemos. A diferencia de otras entregas de la saga, Persona 4 ocurre en una localidad alejada de las grandes ciudades, desarrollando su historia en un pueblo. Esto le da al juego ese tono más hogareño, quizás más cercano a nuestras tierras, donde nuestros amigos están a la vuelta de la esquina junto al lugar de confianza para juntarse y pasar el rato, lo cual siempre me remonta a vivencias personales con gente cercana, donde las melodías de Patricio Rey nunca faltaban. En general, este título de la saga tiene un enfoque social y de unión que no se siente en otros juegos, y por alguna razón en particular, me siento más unido al equipo de investigación que a los ladrones fantasmas, por ejemplo. Desde los atardeceres en la terraza del colegio o las reuniones en el patio de comidas de Junes, casi siempre que vemos al elenco interactuar lo hacen en grupo y en lugares muy casuales, es más fácil -como un joven al que apunta el juego- sentirse identificado con estos lugares porque se asemejan más a nuestra realidad, aspecto en el que quizás fallan el resto de los títulos de Persona al estar ambientados en sitios enormes como ciudades. No solo en los lugares, sino en las actividades que realizan el resto de los personajes, a quienes vemos interactuar sobre cosas mundanas del día a día, tener trabajos temporales y hasta en un momento, armar una banda que dura un solo show.PUBLICIDADPersona 4, de Atlus.Todos estos son elementos que se pueden asociar completamente a nuestra vida cotidiana como argentinos; no hace falta que tengan la bandera, o nuestra jerga, para poder terminar de vincularlos a nuestras raíces: ¿quién no se ha reunido con sus amigos en el patio de comidas de algún centro comercial, o reclamado al otro que le devuelva aquel juego que le prestaron? Estos son los mismos valores y cualidades que se pueden asociar a las canciones de los Redonditos de Ricota, que han sido para miles de personas la banda sonora de juntadas, trabajos o hasta inspiración para armar un grupo de rock que duró menos de un día. Incluso en su contenido lírico, el grupo varias veces ha sabido reflejar estos sentimientos más que cualquier otro de su mismo país o estilo, y es por eso que son tan grandes, porque han sabido cómo conectar con más de tres generaciones de argentinos, sin importar la provincia o la ciudad. Al menos a mi, me ha pasado lo mismo con Persona 4, que me ha generado una sensación de unión con estos personajes y su mundo, como ningún otro juego, o incluso película, han podido replicar. Me ha acompañado en muchos momentos de mi vida, en los más altos y los más bajos, al igual que los redondos. Y es por eso que me fascina tanto y lo consideraré siempre mi juego favorito, porque me toca una parte muy sentimental que me hace quererlo incondicionalmente, pese a sus posibles fallas. PUBLICIDADEntonces, para responder la pregunta de cómo Patricio Rey y Persona 4 funcionan tan bien, uno se puede limitar quizás a lo más obvio: ambos entran dentro del género del rock con una presencia de vientos bastante fuerte en varios momentos, pero sin embargo, creo que la conexión que siento yo entre entre los dos surge porque en ambos casos, fueron creaciones con las que he podido llenar vacíos cuando buscaba sentir algo más, cosa que lo que estaba consumiendo -en cuanto videojuegos y música- no me generaba. Así se volvieron no solo de mis favoritos, sino partes indispensables de lo que me forma como individuo.