1 / 7 | El Niño: el fenómeno en el océano Pacífico que puede alterar el clima en varias partes del mundo. El fenómeno meteorológico de El Niño se formó en el Pacífico tropical, con la expectativa de ser "muy fuerte" y traer un período "prolongado" de temperaturas por encima del promedio. - NOAATodo comienza con un cambio en el océano Pacífico ecuatorial: el agua se calienta más de lo normal y, con el paso de los meses, ese aumento en la temperatura puede alterar patrones de lluvia, viento, tormentas y hasta la vida marina en distintas partes del mundo.La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) define el fenómeno climatológico como El Niño, un evento en el que las temperaturas de la superficie del mar en el Pacífico ecuatorial se mantienen al menos 0.5 grados Celsius por encima del promedio durante varios meses consecutivos.Pero la NOAA no solo monitorea la temperatura del agua. También toma mediciones de la atmósfera sobre la zona ecuatorial, incluyendo un patrón conocido como la circulación de Walker, un flujo de aire de gran escala que normalmente se mueve de este a oeste. Cuando ese patrón se debilita y las aguas cálidas se desplazan hacia el este, en dirección a la costa oeste de las Américas, se considera que el fenómeno de El Niño está formado. Durante condiciones normales, los vientos alisios empujan el agua cálida hacia el oeste del Pacífico. Sin embargo, durante El Niño, esos vientos se debilitan o, en algunos casos, cambian de dirección, permitiendo que el agua cálida regrese hacia el centro y este del océano.¿De dónde surgió el nombre?El nombre del fenómeno se dio por pescadores sudamericanos quienes, desde el siglo XVII, comenzaron a notar periodos en los que el agua del océano Pácifico permanecía inusualmente cálida. Lo llamaron “El Niño de Navidad” porque el calentamiento solía alcanzar su punto máximo cerca de diciembre. Aunque ocurre en el océano, sus efectos pueden sentirse en la atmósfera. De acuerdo con la NOAA, El Niño suele ser más fuerte durante los meses de invierno, y sus impactos globales tienden a ser más significativos durante el invierno del hemisferio norte.En Estados Unidos, por ejemplo, El Niño tiende a a provocar más tormentas hacia el sur del país, aumentando la probabilidad de lluvia y nieve en esa zona. Mientras, áreas del norte de Estados Unidos y Canadá suelen experimentar condiciones más cálidas y secas de lo normal.La NOAA también ha señalado que El Niño puede influir en la actividad tropical. Vientos más fuertes en niveles altos de la atmósfera tienden a limitar el desarrollo de tormentas y huracanes en la cuenca del Atlántico, mientras que condiciones distintas pueden favorecer el desarrollo tropical en partes del Pacífico oriental y central.El fenómeno también puede aumentar el riesgo de inundaciones por mareas altas en algunas zonas de Estados Unidos, especialmente en la costa oeste.Sin embargo, sus efectos no se limitan al clima. La dependencia federal advierte que El Niño también puede impactar la vida marina frente. En condiciones normales, aguas frías y ricas en nutrientes suben desde las profundidades hacia la superficie, alimentando al fitoplancton y a las especies que dependen de dicho sustento.Durante El Niño, ese proceso puede debilitarse o detenerse, reduciendo la disponibilidad de nutrientes cerca de la costa. Esto afecta a los peces que se alimentan de fitoplancton y, a su vez, a otras especies que dependen de esos peces. Las aguas más cálidas también pueden atraer especies tropicales hacia zonas que normalmente serían demasiado frías. La NOAA sostiene que cada episodio de El Niño es distinto, por lo que sus efectos pueden variar de un evento a otro.
El Niño: el fenómeno en el océano Pacífico que puede alterar el clima en varias partes del mundo
Cada episodio es distinto, por lo que sus efectos pueden variar de un evento a otro














