Las excavaciones en la antigua cocina del recinto en los Vosgos alsacianos reabren preguntas sobre cómo narrar la vida y la resistencia de más de 50.000 deportados (Captura de video)El antiguo campo de concentración nazi de Natzweiler-Struthof en Alsacia, al noreste de Francia, revela, 80 años después, nuevas huellas de la vida y la resistencia de miles de deportados. Este recinto es oficialmente el único campo de concentración nazi principal construido y operado en el territorio de lo que hoy es Francia, aunque otros se convirtieron en satélites de esta construcción. Es por eso que las excavaciones actuales en la cocina del campo, donde más de 50.000 prisioneros realizaron trabajos forzados entre 1941 y 1944, permiten reconstruir aspectos cotidianos y poco conocidos del lugar, según informó la agencia de noticias Euronews en colaboración con AFP.PUBLICIDADLas labores arqueológicas, que forman parte de un proceso de restauración integral, aspiran a preparar el edificio para su apertura como espacio de memoria para el público. El barracón de madera, levantado por los propios deportados en 1942, funcionó como cocina central del campo. Hoy, expertos manipulan cada tabla y cada vestigio con extremo cuidado, en busca de objetos y testimonios materiales que puedan aportar nuevas perspectivas sobre las condiciones de vida y la supervivencia dentro del recinto.PUBLICIDADEl proyecto integral que se extenderá hasta finales de 2027 pretende convertir el edificio restaurado en un recorrido abierto a visitantes (Captura de video)El director del Centro Europeo del Deportado Resistente de Struthof, Michaël Landolt, explicó a la agencia de noticias que el proyecto se propone que los futuros visitantes puedan acceder a este espacio y comprender la historia y las experiencias cotidianas de quienes estuvieron allí. La restauración comenzó con la retirada metódica de las tablas que componen las paredes del barracón. Cada pieza es numerada y tratada de forma individual para garantizar su preservación antes de volver a su posición original. PUBLICIDAD“Hoy, con la desaparición de los últimos testigos, de los últimos deportados, son estas huellas, estos lugares, estos lugares de supervivencia, los lugares donde vivieron los deportados, los que van a sobrevivir a la desaparición de esas personas. Es realmente importante hoy conservarlos para las generaciones futuras, para transmitirles esta historia”, sostuvo Landolt.Según el reporte de Euronews, la restauración se prolongará hasta finales de 2027, fecha prevista para la apertura oficial del sitio como espacio de memoria. La cocina, saqueada tras la guerra, apenas conservaba elementos de la época, por lo que el hallazgo de cualquier objeto adquiere un valor documental excepcional.PUBLICIDADUn frasco de vidrio, botones y un peine, recuperados durante la obra del barracón, aportan indicios sobre la supervivencia bajo coerción (Captura de video)Las primeras jornadas de excavación permitieron localizar algunos objetos cotidianos, como un pequeño frasco de vidrio, varios botones y un peine. Estos elementos, aunque escasos, contribuyen a reconstruir la vida diaria de los prisioneros. Además, documentos de archivo consultados por los especialistas sugieren que algunos deportados habrían escondido pertenencias personales entre las paredes de la cocina, con la esperanza de protegerlas.La arqueóloga integrante del equipo, Juliette Brangé, declaró que las expectativas de encontrar nuevos objetos siguen vigentes: “Por ahora no hemos encontrado nada, pero es posible que en alguna sala, detrás de uno de los tabiques, descubramos objetos escondidos. Es una de las expectativas de la obra y habrá que seguirlo en las próximas semanas”, explicó.PUBLICIDADLa metodología de trabajo exige que cada tabla de madera sea retirada y numerada para evitar pérdidas o confusiones. Al finalizar la restauración, las piezas originales volverán a su lugar exacto, lo que permitirá mantener la autenticidad del espacio a la vez que se garantiza su preservación.Los especialistas creen, según los documentos consultados, que algunos prisioneros ocultaron objetos personales en tabiques del edificio (Captura de video)El campo de concentración de Natzweiler-Struthof, ubicado en los Vosgos alsacianos, fue escenario de trabajos forzados y condiciones extremas para miles de prisioneros durante la ocupación nazi. Las excavaciones y la restauración del barracón de la cocina representan un esfuerzo concreto por rescatar testimonios materiales que permitan comprender mejor las experiencias de los deportados.PUBLICIDADDe acuerdo con el portal de noticias, la iniciativa cobra aún más relevancia ante la desaparición de los últimos supervivientes directos del campo. Los responsables del proyecto subrayan la urgencia de conservar y transmitir estos vestigios para las generaciones futuras, como forma de mantener viva la memoria histórica del lugar y de quienes lo habitaron bajo condiciones de opresión.Mientras las excavaciones continúan y los trabajos de restauración avanzan, el campo de Natzweiler-Struthof se prepara para reabrir al público, consolidándose como un espacio de recuerdo y reflexión sobre uno de los episodios más sombríos de la historia europea reciente.PUBLICIDAD