Ciudad de México (EFE).- La última milla hacia el Estadio de Ciudad de México, conocido como Azteca, se inundó este jueves por aficionados que caminaron hacia el partido inaugural del Mundial entre bandas, música y danzas tradicionales, en medio de un fuerte cerco de seguridad, mientras los barrios populares de alrededor miraban la fiesta desde la orilla.

Por las calles donde cualquier otro día pasan microbuses, taxis y vecinos, esta tarde aparecieron camionetas de lujo, automóviles blindados y vehículos con placas de otros estados, al tiempo que se detuvieron todas sus actividades.

El paisaje cambió antes que el balón rodara: más vallas, más uniformes, más tránsito detenido y una vigilancia que parecía medir cada esquina en este perímetro de seguridad que se instaló alrededor del estadio.

Agentes de la Guardia Nacional, de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana capitalina, policías, agentes de tránsito y personal de la Secretaría de Movilidad patrullaron los alrededores hasta el corredor de la última milla, por donde los aficionados avanzaron entre camisetas verdes, banderas mexicanas, bandas de viento y danzas tradicionales llegadas de distintos puntos del país.

La última milla antes del inicio del Mundial en México