Ubicada sobre las playas de Cancún el proyecto “Casa Vihara” -diseñado por el estudio colombiano Di Frenna arquitectos- cuenta con una superficie construida de 634 m2 y establece un diálogo directo con el entorno costero y selvático. Su implantación reconoce las dinámicas naturales del sitio, donde la proximidad del agua y la densidad vegetal condicionan la orientación, la ventilación y el recorrido.El proyecto se concibe como una extensión del paisaje. La arquitectura no impone una geometría ajena, sino que adopta principios del ecosistema circundante, incorporando estrategias de apertura, resguardo y transición espacial que remiten a la lógica del manglar.El acceso se resuelve mediante un pasaje delimitado por dos volúmenes que actúan como filtro. Esta primera capa establece privacidad y prepara la secuencia espacial. Al atravesarla, un patio funciona como antesala donde la fachada principal se revela de manera progresiva.Desde ese punto, la vivienda despliega su organización interior en torno a espacios abiertos. Jardines y vacíos articulan la experiencia, otorgando continuidad visual y ambiental entre interior y exterior, con una clara prioridad en la vida alrededor de patios.Organización espacial y recorridoLa casa se estructura en distintos niveles conectados a través de escalinatas exteriores. Estos cambios de altura generan una narrativa espacial dinámica, donde cada tramo ofrece nuevas perspectivas y relaciones visuales con el entorno inmediato.La volumetría se compone de cuerpos que avanzan y retroceden. Esta configuración permite que la vivienda se proyecte hacia dos condiciones opuestas: la selva densa y el horizonte marítimo. La tensión entre ambos paisajes se traduce en la orientación y disposición de los volúmenes.En el núcleo del proyecto se encuentra un patio longitudinal que regula el microclima. Este espacio protege las fachadas interiores de la radiación solar directa y organiza las áreas sociales como sala, comedor, cocina y terraza en torno a un vacío activo.Espacios interiores y relaciones visualesLa presencia constante del agua y la vegetación introduce una dimensión sensorial que define la habitabilidad. Desde el ingreso, estos elementos acompañan el recorrido, consolidando una relación directa entre el espacio construido y los ciclos naturales.En la planta alta, los dormitorios se disponen con aperturas hacia patios interiores y hacia vistas más amplias. Esta dualidad ofrece simultáneamente intimidad y conexión con el paisaje, integrando la escala doméstica con la vastedad del entorno.La terraza se configura como un mirador elevado con fogón y piscina, que amplía las posibilidades de uso, mientras un domo de cristal vincula este nivel con la doble altura del área social, permitiendo el paso de luz filtrada a través del agua.Materialidad y expresión constructivaLa materialidad responde a las exigencias climáticas mediante el uso de concreto tropicalizado, que define estructura y carácter. Este material se complementa con acero negro y madera local, aportando contraste y calidez.El concreto actúa como fondo neutro que resalta la vegetación circundante. En este sistema emerge la escalera principal, concebida como elemento escultórico cuya geometría remite a una reinterpretación contemporánea de formas prehispánicas.La vivienda consolida así una estrategia proyectual basada en la integración. Agua, luz y vegetación se articulan en un equilibrio constante, donde la arquitectura acompaña las condiciones del sitio y potencia la experiencia espacial sin imponerse sobre él.Compartí tu proyecto. Esta obra forma parte de la convocatoria realizada por ARQ con el objetivo de difundir e intercambiar buenas ideas de arquitectura. Para participar de esta propuesta, enviá tu presentación aquí.Ficha técnicaProyecto. Casa Vihara Oficina de arquitectura. Di Frenna arquitectos Superficie construida. 634 m2 Ubicación. Tankah, Tulum, Quintana Roo, Mexico Equipo. Matia Di Frenna Müller, Arq. Omar Anguiano de la Rosa Fotografía. Onnis Luque