El Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ha dado un viraje en estrategia frente a la presión de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), el ala disidente del magisterio en México. Tras semanas de negociaciones directas, mesas de trabajo interminables y encuentros contra reloj que no lograron desactivar las protestas de maestros antes de la inauguración del Mundial de Fútbol de 2026, la Administración federal ha dado un giro de tuerca y ha cambiado de interlocutor. A partir de agosto buscará hablar directamente con los docentes que están en las aulas. “Que decidan las maestras y los maestros, desde abajo, directo, sin intermediarios [...] Son más de un millón de maestros, ¿para qué seguimos encerrados en una discusión que no nos está llevando a ninguna salida?”, lanzó en su conferencia matutina de este jueves. La mandataria mexicana ha decidido cambiar las reglas del juego en su relación con la CNTE, lanzando una ofensiva que apunta a los liderazgos de la organización magisterial, una representación que da voz a algunos sectores de Chiapas, Oaxaca y Zacatecas, tres de 32 Estados. El Gobierno pretende saltarse a las cúpulas y hablar directamente con las bases magisteriales. La decisión ha sido tomada horas después de que fracasara un nuevo intento de acuerdo con la Coordinadora para evitar las protestas que ya enmarcan la inauguración del torneo en Ciudad de México. La decisión de abrir un canal directo con más de un millón de docentes es un movimiento que apunta a reducir la capacidad de intermediación de la CNTE. El viraje llega después de que la Coordinadora consiguiera colocar al Gobierno contra las cuerdas durante semanas, con bloqueos, plantones y manifestaciones en la antesala de la inauguración del Mundial, mientras el escaparate global tiene los ojos puestos en México. La reunión celebrada este miércoles, horas antes del partido inicial, entre representantes de la CNTE y funcionarios federales terminó sin acuerdos. La organización disidente activó nuevas movilizaciones en las inmediaciones del Estadio Ciudad de México, desoyendo los planteamientos que el Gobierno de Sheinbaum puso sobre la mesa. “Se hicieron muchísimas propuestas; al final ellos decidieron que iban a hacer una manifestación hoy en la inauguración del mundial”, ha dicho la mandataria antes de reiterar que el diálogo iniciará en agosto con los maestros que se encuentran al frente de las aulas. El fracaso del encuentro de este miércoles en la Secretaría de Gobernación con los representantes de la CNTE marcó un punto de inflexión. Lo que hasta ahora había sido una estrategia de negociación permanente se ha transformado en una disputa abierta con el ala disidente del magisterio que representa a cerca de 350.000 maestros. La presidenta ha aclarado que su Gobierno mantendrá el diálogo con la Coordinadora, pero ha dejado claro que no permitirá que las negociaciones se conviertan en un callejón sin salida. La principal batalla se concentra en el futuro de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM), el mecanismo que regula ingresos, promociones y movilidad docente. La CNTE exige su desaparición inmediata. El Gobierno coincide en que el modelo debe modificarse, pero rechaza regresar a los esquemas previos en los que las decisiones eran tomadas por comisiones mixtas entre sindicatos y autoridades estatales. Para Sheinbaum, volver a ese sistema significa reabrir espacios para prácticas que su proyecto considera parte de la vieja cultura política: venta de plazas, influencias y corrupción.La presidenta y el titular de la Secretaría de Educación, Mario Delgado, han anunciado una consulta nacional que comenzará en agosto y que se realizará escuela por escuela. La intención, aseguró, es que sean los propios maestros quienes definan el nuevo modelo de carrera docente. El encargado de la política educativa dio el primer golpe en la conferencia desde Palacio Nacional. Sostuvo que el Gobierno ya atendió las principales demandas del movimiento y sugirió que las protestas recientes responden a objetivos que van más allá de las reivindicaciones laborales. El tono del mensaje fue cuesta arriba. Añadió que las movilizaciones que empatan con el arranque del Mundial parecen responder a un interés político para afectar la imagen internacional del país. “Más bien es un interés político el que los mueve en estos momentos, de tratar de afectar la Copa del Mundo o la imagen de nuestro país a nivel internacional”, ha dicho. La acusación marca una ruptura discursiva. Durante los primeros meses del Gobierno, la narrativa oficial se concentró en mantener abiertos todos los canales de negociación con la disidencia magisterial. El Gobierno insiste en que la derogación de la reforma de pensiones de 2007, una de las principales demandas del magisterio disidente y del SNTE —alineado con el Gobierno—, es financieramente inviable. La narrativa del oficialismo apuesta por fortalecer el Fondo de Pensiones para el Bienestar y crear nuevos mecanismos públicos de apoyo para el retiro de los trabajadores.