Las obligaciones negociables (ON) se consolidan como una de las alternativas más elegidas por quienes buscan obtener rendimientos en dólares sin asumir el riesgo directo de la deuda soberana. Sin embargo, detrás de estos instrumentos existe una variable clave que los inversores no deben pasar por alto: la calidad crediticia de la empresa emisora.
Durante una entrevista con Canal E, la educadora financiera Vanesa Plaza explicó cómo funcionan las ON, cuáles son los riesgos asociados y qué aspectos deben analizarse antes de invertir en este tipo de activos de renta fija.
Qué son las obligaciones negociables y cómo funcionan
Plaza explicó que una obligación negociable es una forma de financiamiento empresarial mediante la cual los inversores le prestan dinero a una compañía a cambio de una tasa de interés y la devolución del capital al vencimiento.
"Es una deuda corporativa, es plata que le prestamos a una empresa por un tiempo determinado y me devuelve una tasa, un rendimiento", señaló al describir el instrumento.










