El Parque Nacional de Iguazú inauguró hace un año la Ciclovía de las Cataratas, una ruta asfaltada de 11,6 kilómetros que permite a los visitantes conocer tramos de bosque atlántico en bicicleta, como alternativa a los autobuses que recorren la BR-469.El alquiler de bicicletas —disponibles en diferentes tamaños de rueda, versión eléctrica y con cambios— cuesta a partir de R$ 50 (US$ 10) por dos horas o R$ 70 (US$ 14) por el día completo. Cada 2 kilómetros, cajas con banderas rojas y blancas señalizan emergencias con ciclistas o bicicletas, ya que la señal de teléfono móvil puede fallar en la zona.
La ciclovía se cruza con otras cuatro rutas: el circuito São João, que se recorre únicamente a pie; el sendero de la Canafístula; el camino de las Bananeiras, con un mirador al río Iguazú; y el camino del Poço Preto. Este último, sin pavimentar y con una vegetación más cerrada, recorre 18 kilómetros y tiene una entrada adicional a partir de R$ 160 (US$ 31).
Hay tres estaciones de apoyo —en el centro de visitantes, en el camino de las Bananeiras y junto al mirador de las pasarelas de las cataratas— donde se pueden devolver las bicicletas. Quienes opten por continuar el paseo a pie hasta las cataratas deben prestar atención al horario límite de permanencia en el parque.













