El mercado residencial continúa encareciéndose a doble dígito desde finales del 2024, lo que está generando serias dificultades para el acceso a techo. Al mismo tiempo, a medida que aumenta el precio de los inmuebles, también se incrementa el importe necesario para que las entidades financieras aprueben una hipoteca, ya que, por regla general, el comprador debe aportar en torno al 30% del precio del piso entre la entrada y los gastos asociados. Sin embargo, son pocas las capitales de provincia donde es posible comprar con un ahorro inferior a 50.000 euros.De hecho, no hay ninguna capital en la que este capital sea suficiente para adquirir un piso de 90 metros cuadrados, según detalla un reciente informe elaborado por Pisos.com, ya que incluso en la capital con el metro cuadrado más barato, Jaén, se necesitarían en torno a 34.000 euros. Con un ahorro de 40.000 euros, la operación sería posible en cuatro capitales más: Zamora, Cáceres, Ciudad Real y Ávila.Con 50.000 euros en el bolsillo, el abanico es mucho más amplio, puesto que el número de capitales que permiten comprar piso con esta entrada asciende a 21. No obstante, la cifra queda lejos del dinero necesario para acceder a una vivienda en propiedad en ciudades como Donostia-San Sebastián, Madrid, Palma y Barcelona, en las que es preciso tener ahorrados más de 140.000 euros para que la operación de compraventa sea viable. “Es importante tener en cuenta que en las capitales donde es posible comprar con algo más de 30.000 euros ahorrados son menos dinámicas económicamente”, comenta el director de Estudios de Pisos.com, Ferran Font. Y añade: “En las capitales donde hay más empleo y salarios más altos, la vivienda es prácticamente inaccesible, mientras que donde sí hay posibilidades de comprar con ahorro, hay menos oportunidades laborales”. Teruel, Huesca, Cuenca, Ávila, Zamora, León, Palencia, Lugo u Ourense figuran entre las ciudades más asequibles, en contraste con los grandes polos de empleo —Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao, Málaga o Sevilla—, donde el ahorro necesario queda al alcance de pocos ciudadanos, especialmente de jóvenes u hogares que viven de alquiler con rentas que se comen buena parte del salario. “El comprador con recursos limitados se ve abocado a elegir entre vivienda asequible u oportunidades laborales, rara vez ambas a la vez”, apuntan desde el portal inmobiliario. En este sentido, los compradores que pueden ahorrar 140.000 euros para comprar piso en Barcelona o los 170.000 euros que, de media, se necesitan para adquirir un piso en la capital suelen ser perfiles muy solventes, o bien personas que han recibido una herencia o que compran por reposición. Otra posibilidad que existe es que el banco financie por encima del 80%, situación que se dio solo en el 12% de los casos el año pasado, según datos del Banco de España, y limitada solo a compradores con elevada capacidad de pago. Acceso a la viviendaMedidas para financiar el 20% que no deja el bancoAl respecto, la Administración ha puesto en marcha diversas iniciativas para facilitar el acceso a la vivienda en propiedad. Es el caso de los avales del ICO, que permiten financiar el 20% del precio de la vivienda que habitualmente no cubre la hipoteca bancaria, así como otras medidas similares impulsadas por distintas comunidades autónomas. Entre ellas destaca la del Institut Català de Finances (ICF), que ofrece financiación a coste cero para la entrada, a cambio de que el inmueble pase a formar parte del parque público de vivienda. Sin embargo, el efecto de estas medidas está siendo limitado. Raquel Quelart (Barcelona, 1982) es licenciada en Periodismo por la UAB. Desde el 2009 forma parte de La Vanguardia donde escribe en la sección de Economía y presenta el podcast 'Bolsillo'. Autora del libro de finanzas 'Cuida tu bolsillo'