En un contexto de creciente competencia por el talento y cambios en las expectativas de los trabajadores, las empresas argentinas están destinando cada vez más recursos a estrategias de retención de personal. Sin embargo, los resultados no siempre son los esperados: pese a las inversiones en beneficios, capacitación y desarrollo profesional, la rotación voluntaria continúa siendo un desafío para muchas organizaciones. De acuerdo con un relevamiento realizado por la consultora Korn Ferry, el 73% de las compañías asegura contar con planes formales de retención de talento. Entre las herramientas más utilizadas aparecen los ajustes salariales periódicos, programas de capacitación, planes de carrera, beneficios corporativos y modalidades de trabajo flexibles. El estudio revela, sin embargo, una aparente contradicción. Aunque las organizaciones fortalecieron sus políticas de recursos humanos y aumentaron las inversiones destinadas a cuidar a sus equipos, más de un tercio de las empresas reconoce que la rotación voluntaria creció respecto del año anterior.
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