La celebración de la fiesta del Corpus Christi el pasado 7 de junio y posterior lanzamiento de fuegos artificiales en la localidad pacense de Fuentes de León (2.118 habitantes) ha generado polémica en Extremadura por la manera de actuar que ha tenido el Ayuntamiento de la localidad (PP) para sortear la prohibición por el riesgo de incendio forestal. Desde el pasado 1 de junio y hasta el 15 de octubre la comunidad autónoma está en peligro alto de incendio forestal. Una de las novedades de este año es que los municipios no podrán tener espectáculos de fuegos artificiales durante este periodo si hay peligro alto o extremo. Durante esta época, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) va a informar diariamente del riesgo en cada término municipal de la región. La escala incluye los niveles muy bajo, bajo, moderado, alto, muy alto y extremo. Se prohibirá la pirotecnia cuando esté en los dos últimos. En el caso de Fuentes de León ese riesgo estaba previsto como muy alto para el lunes 8 de junio, el espectáculo de fuegos artificiales dentro del Corpus Christi estaba programado para las 00.00 horas, por lo que desde el consistorio se decidió adelantar 15 minutos la actividad para eximirse de esa prohibición. “Debido a que, según la Aemet, Fuentes de León entra en situación de riesgo alto de incendios a partir de las 00.00 horas y tras recibir el aviso hace escasos minutos, los fuegos artificiales previstos para esta noche se adelantan a las 23.45. Pedimos disculpas por este cambio de última hora, motivado exclusivamente por seguridad y prevención”, trasladaban a través de las redes sociales. Desde el Ayuntamiento de Fuentes de León han defendido públicamente su actuación tras las críticas recibidas. En un comunicado aseguran que actuaron “en todo momento dentro de la legalidad vigente y con criterios de prudencia, prevención y responsabilidad”. La corporación municipal argumenta que la normativa establece este tipo de limitaciones por días naturales completos y que las restricciones entran en vigor oficialmente a medianoche, independientemente de que las condiciones meteorológicas de mayor riesgo puedan producirse más adelante. Además, subraya que la modificación horaria fue comunicada de forma inmediata a través de los canales oficiales del Ayuntamiento.El consistorio también insiste en que el espectáculo contó con todas las medidas de seguridad exigidas durante la época de peligro alto de incendios, incluyendo supervisión permanente y medios de prevención y extinción adecuados. Asimismo, recuerda que el lanzamiento se realizó dentro del casco urbano y no en una zona forestal. El Ayuntamiento ha lamentado las acusaciones recibidas y que considera son “injustas y desproporcionadas”. También reprocha a algunos colectivos que hayan emitido juicios públicos sin haberse puesto previamente en contacto con la institución para conocer los detalles del operativo de seguridad desplegado durante el evento. Tras intentar contactar con la alcaldesa del municipio, Ana Fernández Salguero, la regidora ha remitido a este periódico al comunicado del Gobierno local.Una decisión que ha sido cuestionada por Ecologistas en Acción de Extremadura, que considera que el adelanto horario constituyó una maniobra para eludir el espíritu de la normativa autonómica. La organización ecologista sostiene que, aunque la medida pudiera ajustarse formalmente a la legalidad, supuso asumir un riesgo innecesario en un contexto de elevada vulnerabilidad del territorio frente al fuego.Carlos Garrón, portavoz del Área de Naturaleza de la organización en Extremadura, considera que la decisión fue “un poco negligente” y critica que se priorizara el desarrollo de la fiesta frente a la prevención. A su juicio, el hecho de que no se produjera ningún incendio no demuestra que la decisión fuera acertada, sino que simplemente hubo suerte. “Afortunadamente ese día no hubo un incendio, pero si hubiera ocurrido, ¿qué habría pasado?”, se pregunta.El portavoz ecologista sostiene que los ayuntamientos, como administración más cercana a la ciudadanía, deben ofrecer un comportamiento ejemplarizante en materia de prevención. En este sentido, considera que adelantar el espectáculo apenas unos minutos antes de la entrada en vigor de las restricciones transmite un mensaje equivocado a la población.La organización recuerda además que la normativa autonómica fue modificada recientemente para limitar el uso de material pirotécnico cuando los índices técnicos elaborados por la Aemet señalan un riesgo alto o extremo de incendio forestal. Según Garrón, el objetivo de esa regulación es precisamente evitar situaciones potencialmente peligrosas durante los meses más críticos del año.Los ecologistas enmarcan el caso de Fuentes de León en un contexto especialmente delicado, ya que buena parte de los pastos de la provincia de Badajoz se encuentran secos tras una primavera con escasas precipitaciones y temperaturas elevadas, circunstancias que incrementan la disponibilidad de combustible vegetal y favorecen la propagación de incendios.Y desde la Junta de Extremadura trasladan a EL PAIS que respetan la autonomía local y recuerdan que el uso del material pirotécnico se produjo en una jornada que, según el mapa elaborado por la Agencia Estatal de Meteorología, no presentaba riesgo forestal muy alto ni extremo.