Javier G.Paradelo |

Molledo (EFE).- Cuatro aficionados a la heráldica y la genealogía -Carlos Argüeso, Flori Llanos, Susana Fernández y Reyes Peña Casanova- han elaborado durante los últimos dos años un catálogo de 546 páginas rescatando la historia familiar de dos valles cántabros a través de 262 escudos nobiliarios.

Esta publicación de dos tomos reúne piedra y linaje con 61 gráficos genealógicos y 78 genealogías que arrancan en muchos casos en el siglo XVI, dando como resultado un trabajo de investigación que aspira a convertirse en referencia para recuperar la historia de los valles de Iguña y Anievas.

El catálogo no se limita a describir los escudos conservados en casonas, iglesias, muros o muebles, ya que su singularidad reside en que cada pieza heráldica se vincula con las familias que mandaron labrarla, reconstruyendo genealogías a partir de manuscritos originales fechados entre los siglos XVI y XIX.

El portavoz del grupo investigador, Carlos Argüeso, explica, en una entrevista con EFE, que el trabajo comenzó “pueblo a pueblo y barrio a barrio”, en busca de escudos conocidos y también de otros prácticamente ocultos o situados en lugares recónditos.Una primera fase permitió sacar a la luz los 262 escudos, una cifra que superó de manera amplia lo que hasta ahora se conocía, ya que las referencias anteriores apenas recogían un centenar de estas piezas.