En la antesala de la inauguración de la Copa del Mundo, Emiliano Dibu Martínez se prestó a un divertido e intenso reto de pronósticos que encendió la ilusión de todos los argentinos.
El arquero y gran estandarte de la Scaloneta armó su propio cuadro de la fase eliminatoria y, fiel a su estilo desafiante, vaticinó un camino repleto de clásicos, un sufrimiento extremo y la gloria máxima revalidando su chapa de héroe desde los penales.
El reto consistía en armar un "mano a mano" desde los octavos de final. Lejos de elegir cruces accesibles, el marplatense metió a la Scaloneta en una seguidilla de partidos de alto impacto. En su prode, Argentina dejaría en el camino primero a España y luego a Francia en cuartos, volviendo a dejar con las manos vacías a los galos.
Dibu Martínez cambió los guantes por la cámara en el triunfo de la Selección ante Honduras
Mientras tanto, por el otro lado del cuadro, las potencias lógicas avanzaban a paso firme: Inglaterra tachaba a colombianos y belgas, Alemania hacía lo propio con Países Bajos, y Brasil sacaba boleto a la definición tras vencer al local México.











