Lamine pasa sus primeros d�as en Chattanooga (donde, por supuesto, es el m�s aclamado, el m�s 'gritado' y el m�s solicitado tanto en la llegada como en el entrenamiento abierto al p�blico del s�bado) pegado a su nuevo mejor amigo en la concentraci�n. Ser� por generaci�n, ser� por afinidad, el caso es que V�ctor Mu�oz, el reci�n llegado jugador de Osasuna, ex canterano del Real Madrid, es la mano derecha de la estrella. En realidad hablamos de un tr�o, pues Nico Williams sigue siendo el 'bro'. Han caminado los tres, especialmente Nico y Lamine, con mucho cuidado en estos primeros d�as de concentraci�n.Probablemente hoy comiencen a trabajar con el grupo, pues han llegado a Chattanooga cada uno con su lesi�n, y Luis de la Fuente, que sabe que los va a necesitar, y mucho, si piensa en ganar la Copa del Mundo, ha establecido, junto a su cuerpo t�cnico, un plan espec�fico para que lleguen bien a los cruces, a partir de los primeros d�as de julio.Para saber m�sEso, la lesi�n, es lo que le ha dado el susto de su vida a Lamine. "Cuando me lesion� estaba rezando en el suelo para que no fuera nada, para que fuera la 'rampa' y ya", contaba a los medios oficiales de la selecci�n nada m�s llegar a Las Rozas, el 30 de mayo, para ver la final de la Champions que se le escap� en cuartos de final ante el Atl�tico de Madrid. La 'rampa', por cierto, es el nombre con el que los futbolistas se refieren a un calambre fuerte en la pierna, sin m�s. Pero aquello no era una 'rampa'. Aquello fue una rotura muscular que casi le deja sin Mundial. De momento, le dejar� seguramente sin poder debutar ante Cabo Verde el pr�ximo lunes. Si la cosa va bien, tendr� minutos ante Arabia el d�a 21. Ser� el debut de, quiz�, la gran estrella del f�tbol planetario de la pr�xima d�cada.Hablamos de Lamine Yamal Nasraoui Ebana (Esplugues de Llobregat), un chaval de 18 a�os que, si todo va bien, y como ya le ocurri� en la Eurocopa, cumplir� los 19 a las puertas de las semifinales de este torneo. Poco m�s que un adolescente sobre el que se posan todas las miradas y que aspira a tomar el relevo de Messi y Cristiano. Con permiso de Mbapp� (27 a�os), el sucesor para la pr�xima �poca de los que han marcado la �ltima es �l. Argentino y portugu�s juegan aqu� su �ltimo Mundial, el sexto. Lamine suma su primero.Pero Lamine ya no es Lamine. Ya no estamos ante el chaval, inocente y desinhibido, de la Eurocopa. Lamine ha cambiado tanto como le ha cambiado la vida. Del cr�o espont�neo, con ficha profesional desde hac�a unos meses (octubre de 2023), que se divert�a en 2024 haciendo entrevistas aqu� y all�, hemos pasado a una figura global del f�tbol, con todo lo que eso conlleva. �l dice que no, y quiz� tenga raz�n en su esencia, pero el exterior ha cambiado. "Hace tres a�os estaba jugando en el poli de mi barrio [Rocafonda], y ahora voy a jugar un Mundial. Me acuerdo de que, cuando gan�bamos un partido en el poli, yo en mi habitaci�n hac�a que levantaba la Copa del Mundo para celebrarlo. Lo he hecho mil veces", ha explicado a Sefutbol.Lamine, durante un entrenamiento en Chattanooga.APY probablemente quede algo de ese cr�o que se imaginaba levantando la copa en su habitaci�n, pero cada vez menos. Despu�s de un a�o dif�cil, en el que ha sido puesto bajo el foco por su vida profesional (la pubalgia que arrastr� a principio de curso) y por la personal (la relaci�n con la cantante Nicki Nicole y algunas malas decisiones propias de la edad), se ha convertido en alguien m�s distante, m�s desconfiado, m�s alerta con quienes se le acercan. Una consecuencia l�gica en el proceso de asimilaci�n de la fama en alguien tan joven.Cuentan en la Federaci�n que todos los patrocinadores, los propios y los de FIFA, le quieren en sus acciones publicitarias. Es la selecci�n quien le dosifica m�nimamente, conscientes tambi�n en Las Rozas de que un icono as� es dif�cil de ocultar. �l, mientras tanto, dice que pagar�a "much�simo" por poder salir a tomar algo tranquilamente y ya casi solamente le sacan una sonrisa los ni�os. En ellos, quiz�, ve a su hermano Keyne, un canijo muy simp�tico que promete momentos divertidos en este torneo, pues, como m�nimo, �l y su madre andar�n por aqu� en breve. Dicen quienes le conocen de cerca que su hermano es realmente lo �nico con lo que se relaja completamente.Lamine sigue siendo la imagen, eso s�, de esta Espa�a mestiza, reflejo de una sociedad que avanza, casi sin darse cuenta, hacia una bendita normalidad. Lamine es hijo de marroqu� y guineana. Ha nacido en Espa�a, y el sistema de detecci�n de talento de la Federaci�n espa�ola le ech� el ojo muy joven, con 11-12 a�os (hab�a fichado por el Bar�a cuando ten�a siete). Su sentimiento espa�ol deja pocas dudas, incluso despu�s del desagradable episodio que vivi� en marzo en Cornell�, cuando pr�cticamente todo el estadio cant�: "�Musulm�n el que no bote es, es!". "Entiendo que no toda la afici�n es as�, pero a los que cantan estas cosas: usar una religi�n como burla en un campo os deja como personas ignorantes y racistas", fue su respuesta al d�a siguiente.El futbolista firma unos aut�grafos tras el entrenamiento.APLo quiera o no, representa la inclusi�n social de la inmigraci�n por la v�a del �xito, no demasiado habitual en otras capas de la sociedad, pero s� un espejo necesario en el camino. Su imagen, qui�n sabe, es candidata a convertirse en icono de todo ello precisamente en Estados Unidos, donde la pol�tica migratoria de Donald Trump ha tensionado la sociedad hasta extremos inimaginables no hace tanto. Lamine podr�a ser cualquiera de los inmigrantes, legales e ilegales, que han sufrido las medidas del actual presidente norteamericano. Por eso, quiz�, pueda ser hasta un s�mbolo m�s all� del f�tbol.Llegado el caso, que nadie piense que va a esquivar la cuesti�n. No es Lamine el t�pico chico jovencito que no quiere l�os. En Rocafonda, un barrio donde casi la mitad de su poblaci�n (12.000 personas) est� en riesgo de exclusi�n social, con un 36% de inmigraci�n y una renta per c�pita baj�sima (poco m�s de 7.000 euros), aprendi� a no callarse. "No es soberbia, es autodefensa", dice un empleado de la Federaci�n que convive con �l desde que lleg� sobre el mecanismo usado por alguien a quien la vida se le ha puesto muy de cara en muy poco tiempo. "Solo escucho a los que tengo cerca, lo que digan los dem�s me da igual", ha repetido este a�o varias veces despu�s de protagonizar pol�micas varias. Escucha, sobre todo, a su madre, Sheila, a quien respeta hasta el punto de tener "miedo" a volver a verla cuando regresa de vacaciones por si ella se ha enfadado tras tantos d�as fuera de casa.Cuando �l dice que hace tres a�os estaba jugando partidos en el polideportivo de su barrio, no exagera. Su irrupci�n con el primer equipo del Bar�a fue el 29 de abril de 2023, y por aquel entonces todav�a se escapaba a su barrio, el c�digo postal 08304, del que sac� su famosa celebraci�n (304). Ten�a 15 a�os, y por supuesto fue el m�s joven de la historia del club en debutar. En realidad, ha sido el m�s joven en casi todo, tanto en el Bar�a como en la selecci�n.Aqu�, con Espa�a, fue el debutante m�s joven que adem�s marc� gol (el 8 de septiembre de 2023 en Tiflis, Georgia, con 16 a�os y 57 d�as). Por supuesto, es el ganador m�s joven de una Eurocopa y tiene un palmar�s (tres Ligas, una Copa del Rey y dos Supercopas de Espa�a) casi insultante para alguien tan joven. Un chico que quiere hacer suyo el Mundial que ahora comienza y que a �l tendr� que esperarle al menos unos d�as. Jugar� con la mano vendada, y no porque le pase nada. Lo cont� el otro d�a. Resulta que un d�a, jugando a la Play en casa, perdi� y le dio un mamporro a la televisi�n. Se hizo da�o en un par de dedos y se los vend� para el siguiente partido. Ya recuperado, �l pens� que aquello le quedaba bien, le daba personalidad, y decidi� pon�rsela siempre, aunque los dedos ya est�n bien.