Testigo directoGrupos ultras amenazan a colectivos inmigrantes y publican sus direcciones en la localidadCoches quemados en Lendrick Street, Belfast.GETTYActualizado Mi�rcoles,

junio

22:52El centro de Belfast ten�a ayer un aspecto surrealista. Las calles estaban vac�as. Muchos comercios y restaurantes, cerrados. En la plaza del Ayuntamiento, centro geogr�fico y social de la ciudad, no hab�a un alma. Solo algunos furgones policiales rondando la zona.Era una imagen extra�a en una ciudad situada casi tan al norte como Mosc�, donde en esta �poca del a�o la noche no cae hasta pasadas las 10. Pero los habitantes de Belfast no estaban para celebraciones. La ciudad viv�a su mayor oleada de violencia desde los llamados Troubles, el eufemismo con el que se conoce la guerra civil entre cat�licos y protestantes que asol� Irlanda del Norte hasta finales de los a�os 90.Fueron los a�os en los que el emblema del terrorismo en Europa era el IRA, una organizaci�n simult�neamente cat�lica y marxista, apoyada por los aliados de la URSS pero financiada por los cat�licos de EEUU, que entren� a ETA y lleg� a ser una verdadera guerrilla en el Reino Unido, que lo combati�, literalmente, a sangre y fuego.En esta ocasi�n, la violencia no ten�a el car�cter generalizado, religioso y tribal de aquellos enfrentamientos. Pero una parte importante de los ciudadanos la entend�a. "Esto llevaba mucho tiempo coci�ndose, por lo menos un a�o. Llevamos meses con hombres extranjeros que tratan de secuestrar ni�os", explicaba un taxista mientras llevaba a este corresponsal al barrio de Kinnaird, epicentro de los disturbios y tambi�n lugar donde se produjo el detonante. Fue el lunes por la noche cuando el ciudadano sudan�s Hadi Alodid, de 30 a�os, que hab�a entrado en el Reino Unido procedente de Irlanda, apu�al� repetidas veces en la cara, el cuello y el torso al norirland�s Stephen Ogilvy, de 44.Alodid, que hab�a llegado a Irlanda como refugiado, ha sido acusado de intento de asesinato. Las autoridades norirlandesas y brit�nicas afirman desconocer la motivaci�n del ataque. Pero basta con preguntar a cualquier habitante de Belfast para escuchar la misma respuesta: "Est� claro lo que quer�a: decapitarlo". La referencia impl�cita es a las decapitaciones cometidas por los ultrafundamentalistas del Estado Isl�mico, un paralelismo que las autoridades rechazan pero que no ha pasado desapercibido entre los l�deres pol�ticos."Debemos terminar de dar asilo a quienes desean decapitar a j�venes", escribi� el martes en X Rupert Lowe, fundador de Restore Britain, un partido ultranacionalista de apenas tres meses de vida que, seg�n las encuestas, podr�a alcanzar cerca del 10% del voto en las pr�ximas elecciones parciales de Makerfield. Elon Musk, propietario de X y hombre m�s rico del mundo, retuite� el mensaje. El papel de las redes sociales ha sido determinante en la actual explosi�n de violencia. El martes circulaba por Irlanda del Norte una lista con nombres y direcciones de inmigrantes y de personas favorables a la acogida. La polic�a norirlandesa la calific� de "lista de objetivos" y la declar� "absolutamente inaceptable".Coches incendiadosLas autoridades pod�an calificarla como quisieran. Pero la realidad iba por delante. A cinco minutos en coche del Ayuntamiento, un tramo de calzada carbonizado se�alaba el lugar donde un veh�culo hab�a ardido la noche anterior. A las 19:58, en Kinnaird, un taxi fue incendiado. 10 minutos despu�s, la polic�a informaba de que empleaba ca�ones de agua para dispersar a manifestantes que comet�an actos violentos en el barrio de Newtownabbey, mientras una furgoneta ard�a y los agentes desplegaban sus mangueras.La sensaci�n en Belfast es que esto va a durar d�as. Los actos del martes se ve�an venir: la gente se qued� en casa sabiendo que el ambiente estaba muy cargado. Los manifestantes desencadenaron lo que parece ser una violencia ciega que cruza las viejas fronteras sectarias. En Irlanda del Norte persiste la divisi�n entre cat�licos y protestantes, y hay quien interpreta que los grupos m�s activos en las protestas antiinmigraci�n son mayoritariamente unionistas -protestantes, partidarios de que la regi�n siga formando parte del Reino Unido-, en contraposici�n a los republicanos cat�licos, que defienden la uni�n con la Rep�blica de Irlanda. Kinnaird es un barrio de mayor�a cat�lica. Pero en los disturbios del martes ardieron tambi�n viviendas de norirlandeses de toda la vida, cat�licos y protestantes por igual.