Si alguien sabe de qué va una Copa del Mundo es Javier Aguirre. Ya ha dirigido a la selección mexicana en dos ocasiones, en 2002 y 2010, y también fue jugador durante el Mundial de 1986. Sabe de caídas, remontadas, discursos y motivación. Este jueves (13.00 horas) estará al frente del equipo por tercera ocasión, en casa, con los suyos y ante la mirada de millones. Da su conferencia de prensa ataviado de una chamarra que hace referencia al Mundial de hace 40 años.“Recuerdo mucho la seguridad con la que salimos al terreno de juego, la confianza antes de jugar contra Bélgica. Sentíamos que ese partido no iba a ir mal, [me toca] transmitirle a mis jugadores que puede ser un buen día, que pase lo que pase, la gente estará con nosotros. Será una fiesta que perdurará décadas. Que nos sintamos tranquilos, que no dudemos de la manera de jugar, de nuestra fortaleza mental. Mañana puede ser un día histórico”, contó Aguirre y abrió el jarrón del optimismo: “Estoy con mucha confianza de que puede ser un buen día para nosotros”.El seleccionador se abstuvo de dar su alineación frente a Sudáfrica. “No he hablado con ellos del once titular. Los 26 están ilusionados. No tengo ninguna duda de que lo harán bien. El que tenga que salir lo hará bien”, dijo. México busca dar el primer golpe en el torneo porque si pasa a la siguiente ronda como primero de su grupo, los dieciseisavos de final los podrá jugar en casa, en el Azteca, hoy rebautizado como Ciudad de México.“Cuando uno es favorito no puedes volverte loco. Esto es de 90 minutos y esa presión hay que saberla canalizar a favor tuyo. Este México tiene muy claras sus ideas, su objetivo”, mencionó un Aguirre que ha preparado a su equipo con un campamento de 36 días, algo que tuvo que ser avalado por la cúpula de directivos del fútbol mexicano. Pese a ciertas reticencias, pudo tener a todos los jugadores que quiso. El mayor problema que afrontó fue lidiar con los lesionados. En el camino perdió a otro candidato a la portería, Luis Ángel Malagón, al mediocampista Marcel Ruiz o al lateral derecho Rodrigo Huescas. Aguirre llamó a cada uno este miércoles para lanzar un mensaje de solidaridad: “Son jóvenes y hay que mirar hacia delante”. La fortuna le ayudó a tener en buen estado físico a Santiago Giménez, Edson Álvarez, César Huerta y Luis Chávez.“Esto es algo inolvidable. Sabrán mañana lo significa. Ellos mismos han utilizado la palabra familia de forma natural. Se sienten cómodos, eso es algo muy poderosos. Ellos solitos han ido creciendo como familia, lo han interiorizado, eso me facilita la chamba”, mencionó Aguirre. El Azteca aguarda por un día de alegría tricolor.
Javier Aguirre: “Este México tiene muy claras sus ideas, su objetivo”
El seleccionador habla sobre la fortaleza mental de sus pupilos antes de enfrentar a Sudáfrica en la inauguración del Mundial












