El Estadio Azteca volverá a encender la llama de una Copa del Mundo y la Selección Mexicana llegará con algo más que ilusión. Frente a Sudáfrica, el equipo de Javier Aguirre se juega mucho más que tres puntos: la confianza de un país, el control del Grupo A y el impulso necesario para soñar con el torneo que ha esperado durante décadas.México lleva años preparándose para este díaCuando el árbitro dé el silbatazo inicial en el Estadio Azteca, terminará la espera y comenzará oficialmente la Copa del Mundo 2026. Del otro lado estará Sudáfrica, un rival que llega sin la presión del anfitrión, pero con la convicción de competir. Del lado mexicano habrá más de 80 mil aficionados en las tribunas y un país entero esperando una victoria.Te puede interesar: De Ochoa a Gilberto Mora: los 26 elegidos de Javier Aguirre para el Mundial 2026"El primer partido es prácticamente fundamental para las aspiraciones de lo que buscas", explicó Miguel Herrera, ex técnico de la Selección Mexicana en Brasil 2014. "Si México quiere terminar como líder del grupo, es el partido que tiene que ganar, el partido en el que tiene que convencer. Es el que le da confianza al grupo para lo que sigue".Las señales previas parecen favorecer al conjunto dirigido por Javier AguirreMéxico llega tras una serie de buenos resultados y con una generación que mezcla experiencia y juventud. Además, contará con una ventaja que ningún otro equipo tendrá en el torneo: sentirse local prácticamente en cada estadio donde juegue.Desde fuera también ven al Tri como favorito. El ex internacional español Gaizka Mendieta considera que México tiene todo para superar la fase de grupos sin sobresaltos y comenzar el torneo con una victoria."Yo creo que México es un buen equipo y avanzará sin problema", afirmó en charla informal en la zona de prensa, previo al encuentro entre Sudáfrica y México. "Tiene un buen equipo".Del otro lado estará una Sudáfrica que ya dejó claro que no llega a entregarse. Hugo Broos, su entrenador, calificó a México como el mejor equipo del Grupo A, elogió el funcionamiento colectivo del Tri y reconoció que necesitarán "estar en su mejor nivel" para competir.Sin embargo, también prometió pelea. "Mi equipo está listo y vamos a luchar por cada metro de terreno", aseguró el estratega belga. Ahí se encuentra el verdadero desafío para México. No basta con ser favorito. No basta con tener el estadio lleno ni con cargar la historia sobre los hombros. El reto será demostrar desde el primer minuto.Porque los Mundiales suelen recordar a quienes empiezan bien. Y castigar a quienes creen que el camino será sencillo. México tiene la oportunidad de abrir su torneo con una victoria que lo coloque al frente del grupo y alimente la ilusión de un país entero. Sudáfrica intentará convertir la fiesta en sorpresa.La pelota está por rodar. Y para el Tri, el Mundial empieza con una obligación tan simple como pesada: ganar.