NoticiaEl oncólogo Jorge Arturo Alatorre Alexander aseguró que miles de casos podrían no estar siendo detectados en la región.Jorge Arturo Alatorre Alexander, jefe del Servicio de Oncología Médica del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) de México. Foto: iStockPERIODISTA DE MEDIOAMBIENTE Y SALUD10.06.2026 17:03 Actualizado: 10.06.2026 17:03
El cáncer de pulmón continúa siendo una de las principales causas de muerte por cáncer en el mundo, pero en gran parte de América Latina sigue siendo una enfermedad poco visible y posiblemente subdiagnosticada. Esa fue una de las principales conclusiones expuestas por el doctor Jorge Arturo Alatorre Alexander, jefe del Servicio de Oncología Médica del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) de México, durante una reciente presentación hablando de la enfermedad ante medios de comunicación. LEA TAMBIÉN Durante su intervención, el especialista insistió en que la magnitud real de la enfermedad podría estar siendo subestimada en varios países latinoamericanos debido a las dificultades para diagnosticar oportunamente a los pacientes y a las limitaciones de los sistemas de información sanitaria.Jorge Alatorre, jefe del Servicio de Oncología Médica del INER de México. Foto:CortesíaSegún explicó, aunque las cifras oficiales varían entre naciones, la región enfrenta retos similares en materia de detección, acceso al diagnóstico y registro de casos. El médico recordó que el cáncer de pulmón figura entre las principales causas de muerte a nivel global y es la primera causa de incidencia y mortalidad por cáncer en el mundo. Sin embargo, señaló que en países como México las estadísticas oficiales podrían no reflejar la dimensión real del problema.Para ilustrar esa situación, comparó datos reportados por distintas naciones. Mientras España, con una población cercana a los 48 millones de habitantes, reporta alrededor de 30.000 casos de cáncer de pulmón al año, y Cuba, con aproximadamente 11 millones de habitantes, registra cerca de 7.000 casos, México reporta poco más de 9.000 diagnósticos anuales pese a contar con una población cercana a los 130 millones de personas.Según sus cálculos, si México presentara tasas de detección comparables con las observadas en países con registros más sólidos, el número de casos nuevos podría ser considerablemente superior al reportado oficialmente. “Lo que estamos viendo es un problema de salud que de repente nuestra población de Latinoamérica no sabe”, señaló.Una enfermedad que suele detectarse demasiado tardeUno de los principales desafíos, explicó el oncólogo, es que el cáncer de pulmón suele diagnosticarse cuando ya se encuentra en etapas avanzadas.Los tumores pequeños generalmente no producen síntomas. Sin embargo, cuando aparecen manifestaciones como tos persistente, dolor torácico, pérdida de peso, dificultad para respirar o acumulación de líquido en los pulmones, la enfermedad suele encontrarse en estadio cuatro, la fase más avanzada.A ello se suma la demora en los procesos diagnósticos. “Los sistemas de salud que tenemos son súper diferentes, pero tienen algo en común: son súper lentos”, afirmó.Los dedos en palillo de tambor puede ser un síntoma de cáncer. Foto:iStockSegún explicó, muchos pacientes fallecen antes de completar el proceso diagnóstico o antes de llegar a recibir atención especializada. Además, reconoció que históricamente el cáncer de pulmón ha tenido una presencia limitada en la formación médica general, lo que también contribuye a retrasos en la sospecha clínica y en la referencia a especialistas.Para el especialista, esta situación genera un círculo vicioso: si los registros oficiales muestran pocos casos, la enfermedad pierde prioridad en las agendas institucionales y políticas, reduciendo las posibilidades de impulsar programas de detección temprana o estrategias específicas de atención.Pese a este panorama, Alatorre destacó que una de las transformaciones más importantes en el manejo del cáncer de pulmón ha sido el desarrollo de programas de tamizaje mediante tomografía de baja dosis. Esta estrategia está dirigida principalmente a personas mayores de 50 años con antecedentes significativos de tabaquismo. LEA TAMBIÉN El estudio, explicó, es rápido, sencillo y permite identificar tumores en etapas muy tempranas, cuando todavía existe una alta probabilidad de curación. “Mientras más chiquitos los encontremos, mejor”, afirmó.De acuerdo con el especialista, cuando los tumores se detectan antes de la aparición de síntomas, las posibilidades de lograr una remisión completa aumentan considerablemente. Sin embargo, reconoció que tanto la población general como muchos profesionales de la salud aún desconocen la existencia de estos programas de detección. “La gente no sabe. No conoce que hay ‘screening’ de cáncer de pulmón con tomografía”, señaló.cáncer de pulmón Foto:iStockMedicina de precisión y biomarcadoresOtro de los cambios que, según Alatorre, ha revolucionado el tratamiento de la enfermedad es el estudio molecular de los tumores. Actualmente, además de confirmar el diagnóstico mediante biopsias y análisis patológicos, es posible analizar el ADN del cáncer para identificar alteraciones específicas conocidas como biomarcadores.Estos hallazgos permiten clasificar a los pacientes en distintos subgrupos biológicos y seleccionar terapias dirigidas diseñadas para atacar alteraciones concretas del tumor. “Ya no nada más hacemos el diagnóstico de la patología, sino que empezamos a hacer técnicas donde estudiamos el ADN del tumor”, explicó.Según indicó, entre el 40 % y el 50 % de los pacientes podrían presentar algún biomarcador susceptible de recibir tratamientos específicos. Estos medicamentos, que en muchos casos se administran en forma de pastillas, han permitido modificar de manera significativa la evolución natural de la enfermedad y mejorar la calidad de vida de los pacientes. LEA TAMBIÉN Pero más allá de los avances científicos, el especialista insistió en que uno de los mayores retos sigue siendo lograr que la sociedad y los responsables de formular políticas públicas reconozcan la verdadera dimensión del cáncer de pulmón.Recordó que cada año más de 1,8 millones de personas mueren por esta enfermedad en el mundo y lamentó que no reciba la misma atención pública que otras crisis sanitarias.Según el especialista, mejorar el diagnóstico temprano, fortalecer los registros epidemiológicos y garantizar el acceso a pruebas moleculares y tratamientos innovadores serán factores clave para seguir transformando el pronóstico del cáncer de pulmón en los próximos años.EDWIN CAICEDOPeriodista de Medioambiente y Salud@CaicedoUcros Sigue toda la información de Salud en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.















