NECOCHEA.– A la cuenta de tres y sin otros interesados habilitados a competir, el martillo sonó fuerte sobre el atril y dejó las deterioradas instalaciones del Complejo Casino de esta ciudad en manos de la firma “A toda vela Mar SA”, que a viva voz confirmó su oferta de 4878 millones de pesos para quedarse con el emblemático conjunto. El desafío es recuperarlo y, si las normativas se adecuan a sus necesidades, establecerlo como punto de partida de un ambicioso proyecto inmobiliario frente al mar. El monto con el que se cerró esta esperada subasta pública coincide con la base establecida por la municipalidad, propietaria del lugar, desde la tasación a cargo de peritos del Banco de la Provincia de Buenos Aires. Lo desembolsarán empresarios de la ciudad de Balcarce con el apoyo fundamental de un grupo fuerte vinculado a la industria del juego.El predio perteneció hasta ahora a la Municipalidad de Necochea
Mauro V. Rizzi“Es un problema, es una aventura, es una ilusión, todo eso junto”, dijo a LA NACION Oscar Merlo, que se presentó en el acto público que presidió la martillera Mariana Ortega para ratificar la oferta económica de su empresa y, firmas de por medio, acceder a la tenencia de un inmueble de casi 26.500 m2 donde lo único en pie y en funcionamiento es una reducida sala de casino donde hay juegos de mesa como ruleta, cartas y dados. La endeblez de la infraestructura jamás dio garantías como para sumar las mucho más requeridas máquinas tragamonedas. En la zona, Merlo es protagonista en el rubro automotor con concesionaria de vehículos, desarrollos urbanos y una heladería con varias sucursales. En Necochea dejó su primera huella sobre las arenas justo frente al edificio que acaba de comprar: se hizo cargo de un balneario que, finalizada la última temporada, ya comenzó a reconstruir con ánimo de convertirlo en una propuesta que marque un rumbo distintivo para los servicios de playa de esta ciudad. Las instalaciones marcaron una épocaEl casino, que se comenzó a construir en 1968 y se terminó en 1975, está en proceso de decadencia desde 2015, cuando se cayeron las concesiones de sus espacios que llegaron a incluir confitería, bowling, restaurante, piscina y circuito de patín, entre otras propuestas. Desde entonces, el deterioro creció por la cercanía del mar y su potencia erosiva, la desidia general y, por sobre todo, el vandalismo. En 2020 sufrió el último de tres incendios: consumió su auditórium, construcción con formato oval que no quedó alcanzada en esta subasta y será objetivo de un proceso similar a la brevedad.“La nueva Necochea comenzó a nacer”, dijo el intendente Arturo Rojas, para cerrar el acto y luego de afrontar tropiezos en este trámite. Hubo una medida cautelar que frenó la subasta a comienzos de febrero, dos días antes de la fecha fijada para confirmar la venta. La resolución de un tribunal de alzada volvió a habilitar el proceso hace dos semanas y pronto se avanzó con este paso que encontró no solo el aval de concejales oficialistas; también, acompañamiento del sector empresario y comercial necochense, entusiasmados en que la recuperación del Complejo Casino sea un renacimiento para este destino turístico y primer eslabón de otras buenas nuevas inversiones. E deterioro creció por la cercanía del mar y su potencia erosiva, la desidia general y, por sobre todo, el vandalismo











