Noticia Exclusivo suscriptores La estrategia que le ofrece un ahorro a los usuarios del sistema cumple un año. Balance de su impacto.Tarjeta TransMiPass Foto: TransMilenio10.06.2026 15:49 Actualizado: 10.06.2026 15:49
Este mes de junio, cumple su primer año TransMiPass, la estrategia de abono de pasajes de TransMilenio con la cual los usuarios pueden ahorrar hasta un 30 por ciento en la tarifa si compran cada mes un paquete de 160.000 pesos. Si bien el programa marcó un hito histórico al constituirse como el primer esquema de pago mensualizado en los 25 años de trayectoria de TransMilenio, y al ser un modelo pionero en el país, analistas consideran que el sistema tiene aciertos en inclusión social, pero no ha sido lo suficientemente atractivo para los bogotanos. LEA TAMBIÉN TransMilenio lanzó el 4 de junio de 2025 este método de abono o paquete de pasajes pensando en un beneficio para la comunidad usuaria más frecuente del sistema, especialmente para aquellas personas que viajan entre cuatro y seis veces al día.Para este año la condición es: el usuario paga 160.000 pesos y tiene derecho a 65 validaciones al mes. Si las utiliza todas, cada pasaje le sale a 2.460 pesos, un ahorro de 1.090 pesos o del 30 por ciento aproximadamente.Maria Fernanda Ortiz, gerente de TransMilenio, en rueda de prensa presentando TransMiPass. Foto:TransMilenioEsos 65 viajes a los que tiene derecho tienen una duración de 30 días, pero si se pasa del tiempo y todavía tiene saldo o pasajes, se termina perdiendo.Allí es donde comienzan los reparos de los expertos, quienes consideran que, aunque es una iniciativa destacable, hay varias cosas por ajustar. A la anterior se le suma que con la tarjeta TransMiPass no aplican los transbordos a cero pesos. A los usuarios que utilicen los diferentes componentes del SITP, se les descuenta un pasaje por cada paso o ingreso que hagan.Así las cosas, ¿qué tanto ha calado TransMiPass entre los bogotanos? EL TIEMPO consultó a TransMilenio sobre las cifras del programa en su primer año y la empresa señaló que el sistema registra un acumulado de 43.493 abonos vendidos, los cuales corresponden a 17.318 usuarios únicos, 26.175 renovaciones y 845 reexpediciones de tarjetas.Tarjeta TransMiPass. Foto:Mauricio Moreno. EL TIEMPO / Archivo particularPara Darío Hidalgo, experto en movilidad y profesor de transporte y logística de la Universidad Javeriana, las cifras son muy bajas. “Tener un sistema de fidelización es algo muy importante y era algo que no había hecho TransMilenio en sus 25 años. Ahora ya tenemos un primer esquema de pago mensual. Sin embargo, la utilización sigue siendo muy baja con relación al total de validaciones del sistema (más de cuatro millones al día) y tiene que ver con que el límite de validaciones es alto (65 pasos)”, señaló Hidalgo.El problema radicaría en que muy pocas personas en Bogotá realmente hacen 65 viajes al mes, lo que equivaldría a por lo menos tres desplazamientos cada día entre semana al sistema. “Realmente son pocas las personas que hacen 65 validaciones al mes. Eso hace que no exista un atractivo tan grande para comprar el pase mensual”, agregó el docente.En efecto, los datos consolidados entregados por TransMilenio a EL TIEMPO confirman que los usuarios realizan en promedio 55 pasos al mes. Al no alcanzar el umbral exigido por el paquete, el atractivo financiero de adquirir el pase prepagado disminuye notablemente para una gran parte de la población trabajadora.En promedio, se hacen 55 pasos al mes. Foto:Alcaldía de BogotáEsas 55 validaciones se traducen en un ahorro real del 19 por ciento y no del 30 por ciento. Cada pasaje le está saliendo al usuario en 2.909 pesos, lo cual representa un ahorro de 641 pesos frente a la tarifa plena de 3.550 pesos, muy por debajo de los 1.090 pesos que se ahorraría si pasara 65 veces como lo plantea la estrategia.“Tal vez TransMilenio debe evaluar si baja ese número de pasos mensuales. Eso tiene un impacto en el déficit operacional del sistema, pero puede aumentar el número de usuarios y de validaciones del sistema. Es un tema que se puede seguir explorando con los datos que tiene la empresa”, dijo Hidalgo.El académico recomienda, por ejemplo, mirar referentes internacionales exitosos como Santiago de Chile o algunos sistemas de transporte en Estados Unidos, los cuales han adoptado pagos graduales.Recarga de pasajes TransMilenio. Foto:Secretaría de Integración SocialEn esas ciudades, el usuario paga de manera individual la tarifa plena de cada trayecto diario hasta acumular de forma progresiva una meta mensual, que podrían ser los 55 pasos que arroja el promedio actual de TransMiPass. Una vez que se alcanza esa cifra límite, el resto de los viajes durante el mes se vuelven completamente gratuitos para el ciudadano.“Es una idea realmente valiosa, porque pagar en una sola transacción el paquete mensual, que en este caso es de 160.000 pesos en TransMiPass, es un poco fuerte para personas de ingresos medios y bajos, que en muchos casos tienen ingresos del día a día. Una estrategia de pasos gratuitos desde determinado número de viajes da la ventaja de que no implica sacar todo del bolsillo de ‘golpe’, sino que incentiva el uso del sistema”, sugirió el ingeniero.Sin embargo, su ejecución, dice Hidalgo, requiere de una modernización tecnológica y adopción de sistemas de pago como códigos QR para evitar la reventa de pasajes con tarjetas que ya alcanzaron el límite para la gratuidad o trampas para evadir el pago. “En el caso de Chile, utilizan código QR en los teléfonos, una forma de pago que todavía no tenemos en Bogotá. Esta es una manera de evitar evasión o fraude con tarjetas que ya hayan llegado al número de pasos mensuales”, explicó el experto. LEA TAMBIÉN Lo cierto es que en su primer año, TransMiPass ha logrado que se conozca quiénes son esos usuarios que más viajan en el sistema, cifras que revelan hallazgos clave para la planeación urbana de Bogotá. De acuerdo con el balance, el 59,8 por ciento de las personas que utilizan este beneficio son mujeres, un fenómeno que, de acuerdo con los expertos en movilidad, no solo refleja el equilibrio de género en el uso diario del transporte en Bogotá, sino también la gran receptividad de la población femenina hacia este modelo de pago mensualizado.De hecho, sugieren que podría ser una señal de la cantidad de viajes de cuidado que se realizan en el sistema, con situaciones como las de madres llevando a sus hijos al colegio y luego al trabajo o acompañando a familiares a diligencias médicas.Las mujeres son las que más utilizan TransMiPass. Foto:Milton Díaz / EL TIEMPOEn cuanto a la distribución por perfiles socioeconómicos y de edad, la gran mayoría de los beneficiarios pertenece al segmento adulto, representando el 78,62 por ciento del total. Le siguen los usuarios anónimos con un 15,04 por ciento, y los inscritos en programas de apoyo ciudadano con un 5,20 por ciento.Otro dato alentador para la fidelización en TransMilenio es que el 15,4 por ciento de los compradores de TransMiPass no tenía tarjeta personalizada, demostrando la capacidad de la estrategia para atraer y regularizar a nuevos pasajeros.Geográficamente, el impacto de TransMiPass se concentra en los sectores de la ciudad que más dependen del transporte público masivo. Los primeros viajes con esta tarjeta se realizan predominantemente desde las periferias, concentrándose de manera principal en la zona sur, el occidente y la localidad de Suba.Estas cifras reafirman, para los expertos, la necesidad de que Bogotá evolucione esa propuesta de mensualización de pasajes, para aumentar los beneficios a las poblaciones que más lo necesitan en el transporte público. NICOLÁS DÍAZ MALPICARedacción Bogotá Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.








