No podemos creer en Jes�s y promover la guerra, matar a inocentes, matar a quien sufre y a quien huye de la miseria", proclama el pont�fice, en una jornada consagrada a los excluidos.Llamamiento de Le�n XIV a favor de la paz, la justicia y la acogida desde la Sagrada Fam�lia de Barcelona. Es un templo que ensalz� como un signo de "unidad y concordia" del pueblo de Dios, seg�n resalt� en su homil�a, antes de bendecir su torre central, cuyos 172,5 metros la convierten en la iglesia cat�lica m�s alta del mundo.El obispo de Roma dedic� su jornada de este mi�rcoles a lanzar mensajes en clave pastoral y tambi�n sobre la misi�n que debe tener en el mundo actual la instituci�n religiosa que encabeza. "No podemos creer en Jes�s y promover la guerra, no podemos creer en Jes�s y matar a inocentes; no podemos creer en Jes�s y abandonar a quien sufre, a quien llora, a quien huye de la miseria", proclam�, en alusi�n directa al fen�meno de las migraciones.Le�n XIV destac�, sobre el templo barcelon�s, que sus dimensiones monumentales no tienen como finalidad "destacar en clasificaciones mundanas". Su objetivo es "guiar los pasos del pueblo de Dios que peregrina en esta tierra de Catalu�a". As�, la Torre de Jes�s y los pin�culos modernistas ayudan a los ciudadanos a "alzar su mirada" para encontrarse con Dios.El "arte y la belleza" son "eminentes canales de evangelizaci�n", asegur� el obispo de Roma, tras recordar la contribuci�n que a lo largo de los siglos han tenido las catedrales. Dijo tambi�n, sobre la Sagrada Fam�lia, que es "una elocuente catequesis hecha de piedras, colores y luz", y enalteci� su "belleza".Destac� tambi�n que es una obra inacabada, y que sigue en construcci�n. De esta forma, se convierte tambi�n en un s�mbolo de lo que es la vida del cristiano. "Es siempre un camino, porque se trata de un proyecto que Dios lleva a cabo", proclam� en una homil�a donde altern� las lenguas catalana y castellana.Redes socialesA estas palabras se sumaron referencias a cuestiones actuales durante toda la jornada. Habl� con reclusos y abord� el envejecimiento de la poblaci�n, la exclusi�n social y la acogida a los extranjeros, entre otros asuntos.Tambi�n hizo referencia a los cambios tecnol�gicos. Si hace dos semanas public� su primera enc�clica, donde defend�a la dignidad humana ante el auge de la inteligencia artificial, este mi�rcoles se centr� en las redes sociales. Lament� la proliferaci�n de "palabras hirientes" y tambi�n carg� contra la violencia f�sica y virtual, y que muchas veces se camufla.Volvi� a marcar distancias con la polarizaci�n, tal como el pasado lunes hizo en el Congreso. El marco que eligi� para transmitir este mensaje no fue casual: dijo estas palabras desde el monasterio benedictino de Montserrat, un lugar ic�nico para el catalanismo. Sus monjes arrancaron hace justo un siglo una traducci�n a la B�blia de la lengua catalana, y durante el franquismo acogi� m�ltiples reuniones de movimientos opositores.Le�n XIV, acompa�ado por el arzobispo de Barcelona, Joan Josep Omella, saluda a los Reyes.Kike Rinc�n/Europa PressEl pont�fice oficiando misa.Alejandro Garc�aEFEEn un momento en el que las encuestas detectan en Catalu�a un crecimiento de las expectativas electorales de diferentes formaciones ultraderechistas, Le�n XIV record� que el Evangelio "ense�a c�mo integrar a todos en una �nica familia". Estas declaraciones cobran relevancia ante el proceso de regularizaci�n extraordinario que puso en marcha el Gobierno y que concluir� a finales de mes.La acogida al extranjero tambi�n estuvo presente en la visita que luego hizo a una parroquia situada en una de las zonas m�s castigadas de Barcelona, el barrio del Raval. All�, acompa�� a la comunidad agustina, orden a la que pertenec�a Robert Prevost antes de ser proclamado Papa. Durante este acto, lanz� un mensaje en clave misionera.Convers� con el equipo de las entidades que acompa�an a "los que sufren" y que dan respuesta "a las necesidades de los vulnerables". Tambi�n se dirigi� a los fieles de una comunidad donde hay personas procedentes de todo el mundo, y que defini� como un ejemplo de "acogida e integraci�n".En Can BriansEstas coordenadas tambi�n estuvieron muy presentes en su primer acto de la jornada, una reuni�n con una ochentena de reclusos. Prevost es el primer pont�fice en recorrer una c�rcel espa�ola, Brians 1, situada en Sant Esteve Sesrovires (Barcelona).Le�n XIV record� a los presos que los errores no definen la identidad de las personas. "Ser cristiano no consiste en no equivocarse, sino en arrepentirse, reinventarse, reconciliarse y perdonar", afirm� despu�s de que dos presas le explicasen su experiencia de fe."No quer�a ser Papa"La intervenci�n de testimonios tambi�n estuvo muy presentes en Sant Agust�, donde varios ni�os le transmitieron sus preguntas. Uno de ellos quiso saber si, de peque�o, su sue�o ya era ser el jefe de la Iglesia Cat�lica. "No quer�a ser Papa, ni como joven ni como viejo: pero cuando el Se�or llama hay que decir s�", respondi�.Seguimiento de la homil�a desde el exterior.Quique Garc�aEFETampoco falt� una alusi�n hacia su pasi�n por el deporte. "El f�tbol nos recuerda que la vida no es una carrera para lucirse en solitario", proclam�. En clave pastoral, otro ni�o quiso saber en qu� consiste el perd�n. "Significa no dejar que el odio se convierta en due�o de nuestro coraz�n", respondi� Le�n XIV. Luego, a bordo del denominado papam�vil, se desplaz� hasta la Sagrada Familia, y miles de barceloneses se acercaron a verle durante su recorrido por el centro de la capita catalana.Este mi�rcoles, el viaje a Espa�a de Le�n XIV adopt� un nuevo aire, n�tidamente pastoral y cultural, en contraste con el tono m�s bien institucional y eclesial de los primeros d�as. La preponderancia de los excluidos en el Evangelio continuar� este jueves, cuando partir� desde el Aeropuerto del Prat hacia el archipi�lago canario, en la que ser� la �ltima escala de su visita.