El éxito financiero de una empresa está estrechamente ligado a la calidad de su liderazgo. Así lo afirmó Valeria Guerra, cofundadora de Kiik Consultores, quien sostiene que las habilidades de liderazgo se traducen en comportamientos cotidianos capaces de impactar directamente la rentabilidad de una organización.Guerra señaló que uno de los mayores desafíos para las empresas a nivel mundial es la retención de talento, una realidad que está obligando a los directores generales a desarrollar habilidades más humanas. El modelo tradicional de liderazgo basado en el control y la autoridad, advirtió, ha perdido efectividad frente a generaciones que buscan participar en las decisiones y ser reconocidas en su dimensión personal y emocional.La especialista destacó que un liderazgo excesivamente autoritario limita la formación de equipos autogestionables y la creación de nuevos líderes, lo que pone en riesgo la sostenibilidad de las organizaciones a largo plazo.¿Cuál es la verdadera relación entre el talento y el éxito financiero de una empresa?La relación entre el talento y el desempeño financiero es directa. De hecho, podemos entender el talento como liderazgo. Y el liderazgo se traduce en comportamientos diarios. Cuando esos talentos se convierten en acciones concretas todos los días, impactan aspectos fundamentales del negocio: el compromiso de los colaboradores, la motivación, la comunicación y, en consecuencia, los resultados financieros.Pensemos en una empresa donde dos directores no se comunican entre sí. Eso tendrá un impacto financiero porque, quizá, no se entregó algo a tiempo a un proveedor o se perdió una oportunidad de negocio. Muchas veces esto ocurre por cuestiones de ego, un tema que antes ni siquiera se discutía en las organizaciones y que hoy forma parte de la conversación.Por eso, la relación es clara: las habilidades de liderazgo se convierten en comportamientos cotidianos que terminan impactando las finanzas de la empresa.¿Qué tan importante es que un CEO fomente las capacidades para el éxito financiero?Creo que las nuevas generaciones están obligando a los líderes a entenderlo, ya sea por convicción o por necesidad. Hoy, el principal reto de las empresas a nivel mundial es retener talento. Atraerlo es relativamente sencillo; el problema es cuánto tiempo permanecen las personas en la organización.Las empresas están descubriendo que el liderazgo autoritario, basado en dar órdenes y controlar todo, ya no funciona. Las nuevas generaciones quieren participar en la toma de decisiones. También esperan que se tome en cuenta su dimensión personal y emocional. Tienen una visión distinta del mundo, y eso es una realidad.Por eso, los CEOs necesitan desarrollar nuevas habilidades. Trabajo constantemente con directores generales y muchos me dicen: “Siento que me he convertido en el psicólogo de mi equipo”. Y, en cierta medida, es verdad.Ahora bien, si existen procesos claros, políticas bien definidas y una comunicación efectiva, esa necesidad de actuar como terapeuta disminuye. Cuando se reduce la incertidumbre, las personas funcionan mejor. Pero vivimos en un mundo cada vez más incierto y cambiante, y por eso los CEOs necesitan desarrollar habilidades más humanas y de alto valor.
Habilidades humanas y el liderazgo son fundamentales en los negocios
Las habilidades humanas y el liderazgo son fundamentales en el mundo de los negocios.








