El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, solicitó al Congreso que prorrogue la llamada Sección 702- una ley que permite vigilar y rastrear las comunicaciones de personas extranjeras sin su consentimiento si se sospecha de la existencia de actos delictivos, entre otros supuestos- que expira este viernes, en medio de un punto muerto dado que el nuevo director interino de Inteligencia Nacional no asumirá el puesto hasta el próximo 19 de junio.
“La Sección 702 de la FISA (Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera) es muy importante para nuestras Fuerzas Armadas y para mantener a salvo al pueblo estadounidense, especialmente durante la Copa Mundial de Fútbol y las celebraciones del 250 aniversario de Estados Unidos. Si no se hace nada, esta importante ley expirará esta semana”, señaló en sus redes sociales.
El mandatario pidió en el mismo mensaje al Congreso que le conceda “una prórroga a corto plazo de la FISA para dar tiempo a la selección y confirmación de un director permanente de la Agencia” mientras está “buscando” a un candidato “con experiencia en seguridad nacional” para liderar la Oficina del Director de Inteligencia Nacional (ODNI, por sus siglas en inglés).
Sus palabras llegan una semana después de nombrar a Bill Pulte, director de la Agencia Federal de Financiación de la Vivienda (FHFA), como responsable interino de Inteligencia Nacional, remplazando a Tulsi Gabbard. Pulte, a quien Trump agradeció su “tiempo y compromiso”, no asumirá el cargo hasta el próximo 19 de junio.














