Con la llegada de las bajas temperaturas (o lo mismo en verano con días muy calurosos), el uso del aire acondicionado vuelve a generar una pregunta frecuente entre los automovilistas: ¿realmente consume mucho más combustible o es un mito?
Se trata de una de las dudas más buscadas por los conductores argentinos, especialmente en un contexto donde el precio de la nafta y el gasoil tiene un impacto directo en el bolsillo. La respuesta es sencilla: sí, el aire acondicionado incrementa el consumo, pero no tanto como muchas personas creen.
¿Por qué el aire acondicionado consume combustible?
El sistema de climatización de un vehículo funciona mediante un compresor que recibe energía del motor. Para hacerlo, el propulsor debe realizar un esfuerzo adicional, lo que genera un aumento en el consumo de combustible.
Sin embargo, en los vehículos modernos el impacto suele ser relativamente bajo. Diversos estudios realizados por fabricantes y organismos especializados indican que el incremento puede oscilar entre un 5 y un 15 por ciento, dependiendo de factores como la temperatura exterior, la velocidad de circulación y el tipo de vehículo.









