Era una noche que parecía normal: música, una actividad de cierre de verano, jóvenes compartiendo y la rutina de un pueblo que celebraba. Nada sugería que, horas más tarde, el desvío Roberto Colón, en Aibonito, se convertiría en la escena de un asesinato.Yandriel Dávila Feliciano, quien tenía 17 años al momento de los hechos, declaró este miércoles en el décimo día de juicio contra Elvia Cabrera Rivera, una de las acusadas del crimen de la menor Gabriela Nicole Pratts Rosario, de 16 años. Ante la mirada fija de los miembros del jurado y de la acusada en el caso, Dávila Feliciano ofreció una cronología de lo que ocurrió la noche del 10 de agosto de 2025, cuando “Lela”, como le decían cariñosamente a la víctima, fue gravemente herida de arma blanca. Bajo juramento, el joven, quien actualmente tiene 18 años, relató que aquel domingo asistió en la tarde a un juego de baloncesto y que, posteriormente, se dirigió a la actividad del “Gran Cierre de Verano Municipal”, en el casco urbano de Aibonito. Allí llegó a las 9:00 p.m. Al ser interrogado por la fiscal Silda Rubio Barreto, comentó que estaba “tranquilo”, que estacionó su vehículo, un Toyota Corolla rojo de 1994, frente a una mueblería, en un pastizal a la derecha de la tienda, para encontrarse con unas amistades. Acto seguido, coincidió con cinco amigos, entre ellos Pratts Rosario. Narró que disfrutaron del cierre de verano y que, luego, caminaron por el pueblo, específicamente por el área de la joyería, y se dirigieron al monumento, frente a El Maestro Liquor Store. “A mi vista, no sucedía nada fuera de lo normal. Estuvimos (en el monumento) hasta las 11:00 p.m. u 11:15 p.m. (Luego) caminamos hacia el desvío porque estaban nuestros vehículos allí”, precisó el testigo, quien describió que estaba vestido de blanco. Al continuar su relato en la sala 1 del Tribunal de Aibonito, ante el juez Luis S. Barreto Altieri, precisó que, en ese momento de la noche, el grupo de amistades se dividió en dos: unos abordaron su auto y otros se montaron en otro vehículo para buscar comida.Sin embargo, indicó que no encontraron un local abierto, por lo que regresaron al desvío. Allí, se percató de que Fabiola Avilés, hermana de Anthonieska Avilés Cabrera, también acusada en el caso, discutía por celular con otra de sus hermanas, Miriathny Avilés.Afirmó que, mientras esto ocurría, Pratts Rosario se encontraba recostada en un vehículo y lucía tranquila. Según su relato, fue en ese momento que el ambiente comenzó a cambiar de tono, a medida que más grupos empezaban a llegar al desvío. Entre confrontaciones y varias peleas, que ubicaron a más de nueve personas en la escena, la noche avanzó. El joven dijo que observó la llegada de una guagua Vitara verde, y que Anthiany Avilés, hermana de Anthonieska e hija de Elvia, sostenía una discusión. “Había una discusión entre Anthiany y Lismary (Torres Rosario, hermana de Pratts Rosario). Yo les di la espalda y seguí hablando con mis amigos. Lela (la víctima del caso) seguía sentada en la baranda, detrás de Lismary”, declaró el joven en corte. Dávila Feliciano describió cómo Lisandra “Lisa” Rosario Berríos, madre de Pratts Rosario, se integró al grupo minutos antes de que en el lugar se desatara una pelea. “Lo próximo que veo es que Anthiany coge por el pelo a Lismary y le da un puño en la cara”, subrayó. El testigo relató que alertó sobre la pelea e, incluso, intentó intervenir para separarlas; sin embargo, a la trifulca se incorporaron dos jóvenes más. De su declaración se desprende que, lejos de tranquilizarse la situación, el ambiente se tornó cada vez más tenso.“Veo a Elvia con su cartera. Ella saca algo que no sé describir. La cartera era bastante grande, cuadrada. Ella tenía su cartera en su hombro, (la) abrió, sacó algo, que no lo sé describir, porque había mucho revolú. No la vi (qué hizo)”, sostuvo Dávila Feliciano. 1 / 6 | Evidencia en imágenes: el allanamiento a la casa de Elvia Cabrera. La Policía diligenció una orden de registro y allanamiento en la residencia de la acusada, Elvia Cabrera Rivera. - Poder Judicial“Vuelvo a alzar la vista y Elvia estaba ya enredada peleando con Lisandra, peleando en el paseo del desvío. Yo suelto a Lismary y me enfoco en Lisandra y voy a intentar separarla”, dijo el joven, quien es el noveno testigo del Ministerio Público en este caso. En ese momento, precisó, escuchó a uno de sus amigos gritar: “¡Lela, no!”. Aseguró que volteó la mirada y se percató de que “Lela estaba a unos nueve pies de distancia. La veo tirada en el piso, en el paseo del desvío, a mano derecha, detrás de mi vehículo”. “Estaba tirada en el piso. Logro separar a Lisandra y entonces voy donde Lela y la cojo a mi hombro. Al verme lleno de sangre, la solté y me quedé en shock”, indicó, al narrar cómo montó, junto a dos amigos, a la menor en un auto para intentar salvarla. Dávila Feliciano señaló que realizaron un viraje en “U” con rumbo al Hospital Menonita, en Aibonito; sin embargo, Gabriela “Gaba” Figueroa y Anthonieska se colocaron frente a su vehículo. “(Anthonieska) estaba bastante alterada. La vi alterada”, sostuvo.A preguntas de la fiscal, señaló que, antes de ese momento, vio a Avilés Cabrera peleando con Pratts Rosario. Sin embargo, indicó que no observó a Cabrera Rivera entregándole a su hija lo que sacó de su cartera, ni si se trataba de un objeto punzante. “No la vi”, dijo. 1 / 5 | A las afueras del tribunal: familiares de Gabriela Nicole Pratts exigen justicia. Familiares de Gabriela Nicole Pratts Rosario llegaron hasta el Tribunal de Aibonito para exigir justicia. - Alex Figueroa CancelPratts Rosario falleció la madrugada del lunes, 11 de agosto de 2025, en la sala de emergencias del hospital Menonita, en Aibonito. Por estos hechos, la Fiscalía de Aibonito formuló dos cargos contra Cabrera Rivera y su hija, de 18 años, quien fue acusada como adulta. Como parte de la pesquisa policial de este caso, Dávila Feliciano fue citado por la División de Homicidios del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) para declarar sobre los hechos. Su declaración ocurrió a las 4:00 p.m. de aquel 11 de agosto de 2025. Sin embargo, durante el contrainterrogatorio a cargo del licenciado Yancarlos Maysonet Hernández, uno de los representantes legales de la acusada, quedaron expuestas varias contradicciones entre lo declarado en sala y lo contenido en su declaración jurada.El testigo reconoció que no vio a la acusada con algún objeto punzante ni que la observara confabulando con su hija. Admitió que en su declaración jurada no se incluyen detalles sobre cómo supuestamente cargó a la víctima, ni la descripción de la cartera de la acusada.Asimismo, reconoció que no incluyó el detalle de que la madre de la víctima y la acusada estaban peleando, o que Avilés Cabrera pegó a Pratts Rosario de un vehículo, como alegó la testigo Betzaida Caratini Ortiz, tía política de la víctima y examiga de la acusada. 1 / 9 | "Encuentro por la paz": aiboniteños llevan a cabo una marcha y vigilia tras incidentes violentos. Cientos de personas marcharon en el "Encuentro por la Paz" en Aibonito, en un llamado de la Parroquia de Aibonito para terminar con los actos de violencia. - SuministradaCon su línea de preguntas, el licenciado parecía procurar poner de manifiesto que Caratini Ortiz habría faltado a la verdad como acto de represalia, luego de presuntamente haber sido despedida de su empleo tras una denuncia presentada por la acusada.No obstante, su testimonio presenta varias similitudes con el de Caratini Ortiz, en cuanto ubica a la acusada en la escena del crimen abriendo una cartera. Por otro lado, no ubicó a ninguna de las dos acusadas apuñalando en la escena a la víctima. A su vez, aseveró que no vio quién hirió al joven Crisangel González Rodríguez, de 16 años, quien también tuvo que ser trasladado al hospital Menonita la noche de los hechos. “Llegó herido como media hora después (al hospital)”, concluyó. Culminado el testimonio de Dávila Feliciano, Rubio Barreto precisó que “a nosotros nos parece que corrobora el testimonio de Betzaida Caratini, que lo corrobora desde el primer día de los hechos”. Finalmente, la licenciada Mayra López Mulero, representante legal de la acusada, indicó que, “tenemos a un joven que fue entrevistado por la Policía a 14 horas de los hechos y que no incluye haber visto absolutamente nada que deba preocupar a Elvia”. “Yo creo que es evidente que este muchacho estaba mega engrasa’o del Ministerio Público ante el hecho de que tienen que recordar que estos testigos no están bajo las reglas y que están escuchando lo que están diciendo unos y otros”, puntualizó la abogada. Hasta la mañana de este miércoles, se han marcado 200 exhibits en el juicio, de los cuales 196 corresponden al Ministerio Público y cuatro a la defensa. Además, se han admitido en evidencia 50 fotografías relacionadas con este caso.También se han estipulado más de 30 testigos, lo que significa que se admite su testimonio, pero no tendrán que declarar en sala. En el listado se encuentran policías e investigadores forenses que trabajaron en alguna etapa de la pesquisa. ---Lee aquí todos los reportajes sobre el juicio contra Elvia Cabrera Rivera: