Christina Hime-Neeley perdió a su prometido, Wesley Neeley, en un trágico accidente de auto en 2023. Tenían planes de formar una familia y faltaba poco para su boda. La joven se enfrentó a decisiones completamente inesperadas las siguientes 72 horas, una de las cuales fue solicitar la recuperación post mortem del esperma de su pareja."Si la ciencia te permitiera conservar una parte de alguien a quien amaste y perdiste, ¿hasta dónde llegarías para lograrlo?", esa es una de las profundas preguntas que plantea el documental Retrieval, dirigido por Tracy Jarrett, que ya se estrenó en prestigioso Festival de Cine de Tribeca en Nueva York.Una de las protagonistas de la trama real es Christina, que cuenta por primera vez su experiencia, junto a un grupo de mujeres que pasaron por tragedias similares.Qué es la recuperación post mortem de esperma y desde cuándo existeLa recuperación post mortem de esperma, conocida también por la sigla que identifica el procedimiento médico, "PMSR", se inventó en la década de 1970, pero sigue siendo bastante desconocido.Según, PMSR Network, la empresa fundada por el Dr. Martin Bastuba, urólogo que forma parte de un selecto grupo del 2% de urólogos certificados en Estados Unidos con formación especializada en procedimientos relacionados con la fertilidad masculina, muchos médicos ni siquiera conocen esta opción."La mayoría de las familias ni siquiera pensarían en preguntar al respecto cuando se enfrentan a la muerte repentina de un ser querido", indican desde el sitio web de la compañía.La recuperación de esperma post mortem es un procedimiento médico que realiza un urólogo con formación quirúrgica, mediante el cual se extrae tejido que potencialmente contiene espermatozoides de los testículos de un hombre recientemente fallecido, generalmente entre las 48 y 72 horas posteriores a la tragedia. Cuanto más tiempo se tarde en obtener y procesar el esperma desde el momento de la muerte, menor será la calidad y viabilidad del tejido. "Afortunadamente, con las técnicas de reproducción asistida modernas, generalmente solo se necesita una cantidad mínima de espermatozoides para lograr el éxito", asegura la la red PMSR.En las primeras imágenes del documental, compartidas por la revista People, los espectadores tienen un vistazo de cómo es una sesión del grupo de apoyo PMSR Network, del que participa Christina de forma semanal desde que solicitó el procedimiento."No sabíamos ni a quién preguntar. No sabes qué decirle al médico y no hay forma de prepararse para cuando fallece un ser querido. Primero te dicen: 'Elegí entre esta funeraria o esta otra', a las horas una persona desconocida te llama y te pregunta: '¿Te gustaría donar ojos, piel o tejidos?', simplemente no sabes nada en ese momento, no hay comprensión ni guía durante ese proceso", manifestó Christina.El tema y toda la controversia que lo rodea se aborda desde múltiples perspectivas, incluso con testimonios de médicos como el Dr. Cappy Rothman, que explica qué pasa cuando la esposa de alguien que falleció recientemente les pregunta sobre PMSR.Lo primero que surgen son las incógnitas de quiénes pueden acceder al procedimiento, que permite a las pacientes concebir hijos biológicos de hombres fallecidos utilizando ADN extraído dentro de las 72 horas posteriores al fallecimiento.La controversia en torno a la extracción espermática post mortemLa reproducción póstuma se enmarca en varios interrogantes legales y éticos, entre ellas la propiedad del material extraído, los derechos de herencia, los beneficios de los hijos concebidos póstumamente y la construcción social de las familias.Actualmente Estados Unidos no cuenta con regulaciones gubernamentales sobre cuándo y cómo se puede realizar la PSR, por lo que la decisión suele recaer en cada hospital y clínica de fertilidad, según señala Health. Más allá de los valores éticos, el marco legal plantea preguntas sobre los derechos reproductivos del difunto. La ley de California, al igual que la mayoría de las leyes estatales, establece que los tejidos reproductivos son propiedad exclusiva del difunto. Por lo tanto, debe haber pruebas de su intención antes de morir debe haber sido tener un hijo, específicamente con su cónyuge. Ante la falta de documentación, esto generalmente implica entrevistar a los familiares más cercanos, incluidos los padres del difunto y confirmar con todas las partes los deseos del fallecido.Una vez que hay acuerdo con las autoridades médicas, se procede a la extracción de sangre para realizar pruebas de detección de enfermedades de transmisión sexual, ya que al momento de la inseminación futura ese material del difunto se introducirá en el útero de la mujer, y se debe prevenir cualquier infección en el proceso.El esperma se criopreserva hasta el momento que vaya a ser utilizado en procedimos de fertilización asistida (FIV), generalmente con inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI). Aunque el procedimiento se parece a los tratamientos de fertilidad en hombres vivos, el contexto de duelo lo convierte en un camino muy complejo.El caso de Missy Redding: su hijo murió a los 21 años y luchó para tener un nieto con su ADNEl interrogante de quién adquiere la propiedad del esperma tras el fallecimiento del hombre, también es difuso: ¿los padres o su pareja?. Hay antecedentes de batallas legales que generaron titulares nacionales, como el caso de Missy Redding. Redding luchó durante años para solicitar extraer esperma de su difunto hijo, de 21 años, quien murió tras resultar gravemente herido mientras intentaba detener una pelea en las afueras de un bar."Él quería ser padre en un futuro, me decía que iba a tener tres varones y ya tenía elegidos los nombres. Quería que yo sea abuela de muchos nietos", declaró Redding a la revista People en enero de 2026. "No pude ayudarlo a graduarse de la universidad, no pude ayudarlo a casarse con su novia, Vicky, no pude ayudarlo a tener una carrera como guionista, pero sí podré ayudarlo a tener hijos, algo realmente importante para él", agregó Redding. La extracción espermática post mortem fue exitosa, pero hubo muchos obstáculos por vencer, sobre todo de índole financiera, ya que no son procedimientos económicos.Cuando finalmente pudo costearlos gracias a una generosa donación de dinero del hombre que recibió el corazón de su hijo, los intentos de transferencia de embriones -formados con óvulos donados- en el útero de una madre subrogante, no funcionaron. "Realmente no pierdo la esperanza de lograrlo algún día", proyectó Redding. Jarrett, la cineasta ganadora de un premio Emmy que produjo y dirigió el documental Retrivel, reveló en diálogo con People que tiene una conexión personal con el procedimiento."Oí hablar por primera vez de la PMSR cuando el marido de mi prima falleció en 2016 y se le extrajo esperma. Lo único en lo que podía pensar era en cómo, en medio de un dolor tan profundo, esta opción le ofrecía a mi prima una sensación de esperanza durante uno de los momentos más desesperanzadores e incontrolables de su vida", explicó Jarret."Ver los altibajos de su proceso me hizo reflexionar sobre la soledad en la que se vive, porque es relativamente desconocido y muchas mujeres en esta situación se sienten aisladas y tienen dificultades para desenvolverse con recursos limitados", indicó."Espero que los espectadores se permitan reflexionar sobre lo que cada uno hace para mitigar su propio dolor y encontrar esperanza ante la pérdida", proyectó la directora del documental.
Quedaron viudas y solicitaron la recuperación de esperma post mortem de sus maridos: "No sabíamos ni a quién preguntarle"
Un grupo de mujeres se reunió por primera vez para hablar frente al mundo de la decisión que tomaron luego de perder de forma trágica a sus parejas.La controversia en torno a la RPMS, la extracción espermática de un hombre recientemente fallecido.









