Los disturbios en Belfast han elevado la tensión política en Irlanda del Norte después de una noche marcada por escenas de violencia, desorden y ataques dirigidos contra personas por su origen. El episodio ha provocado una respuesta firme desde el Gobierno británico, que ha pedido calma y ha advertido de que la prioridad debe ser permitir que la Policía continúe con su trabajo. El primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, ha condenado lo ocurrido con un mensaje contundente en redes sociales, donde afirmó que “no hay justificación para la violencia y el desorden” en Belfast. El líder británico calificó las imágenes de la noche anterior como “impactantes y completamente inaceptables” y subrayó que tampoco puede justificarse a quienes alentaron esos actos “en línea o en cualquier otro lugar”. Starmer advierte de que los responsables responderán ante la ley En su declaración, Starmer señaló que las personas afectadas fueron atacadas por su procedencia y aseguró que no tolerará este tipo de incidentes. “Los responsables sentirán todo el peso de la ley”, sostuvo el primer ministro, que también trasladó su agradecimiento al jefe de la Policía de Irlanda del Norte y a los servicios de emergencia por su actuación sobre el terreno para proteger a la población durante una noche especialmente complicada. El jefe del Ejecutivo británico explicó además que ha hablado con la ministra principal y con la viceministra principal de Irlanda del Norte para abordar la evolución de la situación. En paralelo, insistió en que el llamamiento a la calma debe ser ahora la prioridad absoluta. “Debemos dejar que la Policía siga con su trabajo”, reclamó Keir Starmer, en un mensaje centrado en frenar la escalada de tensión tras los ataques en Belfast. Los disturbios en Belfast han elevado la tensión política en Irlanda del Norte después de una noche marcada por escenas de violencia, desorden y ataques dirigidos contra personas por su origen. El episodio ha provocado una respuesta firme desde el Gobierno británico, que ha pedido calma y ha advertido de que la prioridad debe ser permitir que la Policía continúe con su trabajo.
Keir Starmer, primer ministro de Reino Unido, sobre los disturbios en Belfast : "No hay justificación para la violencia y el desorden"
La tensión en Belfast ha obligado al Gobierno británico a lanzar un mensaje firme tras una noche marcada por incidentes que han generado preocupación política y social










