Un hombre ha muerto este miércoles de un disparo en la cabeza en plena calle Balmes de Barcelona, a escasos metros de una comisaría de la Policía Nacional y a plena luz del día. El crimen, ejecutado ante numerosos testigos, ha desencadenado investigación de los Mossos d'Esquadra tras otros asesinatos recientes con armas de fuego en Cataluña. El tiroteo se ha producido alrededor de las 9.50 horas en la confluencia de las calles Granada d'en Penedès y Balmes. A esa hora, la zona se encontraba llena de peatones, clientes de cafeterías y ciudadanos que acudían a realizar gestiones en la cercana comisaría de la Policía Nacional. Los testigos describen una escena rápida y precisa, después de que la víctima recibiera un disparo en la cabeza y por la espalda. Agentes de la Unidad de Investigación Criminal (UIC) de los Mossos d'Esquadra se han hecho cargo de las diligencias sobre el asesinato, y ya trabajan para identificar a la víctima y recabar información para esclarecer lo sucedido. Los agentes están tomando declaración a testigos presenciales del crimen, que han apuntado a que el asesinato lo habría cometido un hombre que, tras el disparo mortal, ha huido de la zona a pie.Las primeras reconstrucciones apuntan a una acción ejecutada con gran rapidez. Según varios testimonios, el agresor se acercó por detrás a la víctima y efectuó un único disparo certero en la cabeza. La forma de proceder y la elección del objetivo son elementos que refuerzan la hipótesis de una ejecución planificada contra la víctima. Huida a pie y cámaras de videovigilancia en la zonaTras el crimen, el autor escapó a pie entre las calles adyacentes. La investigación ha permitido reconstruir parcialmente su recorrido gracias a las cámaras de videovigilancia de la zona y a distintos testimonios. Según las informaciones conocidas hasta ahora, el sospechoso abandonó la escena por la calle Granada del Penedès, continuó por Julián Romea y llegó hasta la plaza Gal·la Placídia. Allí habría dejado el arma utilizada en el asesinato, oculta bajo un casco de bicicleta en una parada de autobús.Uno de los aspectos más desconcertantes para los investigadores es que el crimen se produjo justo frente a una comisaría de la Policía Nacional. Las cámaras de seguridad de las instalaciones habrían grabado tanto el ataque como parte de la huida. Además, los Mossos disponen de imágenes de otros sistemas de videovigilancia de la zona. En ellas aparece un hombre vestido con pantalón corto y camiseta, portando un casco de bicicleta en la mano.La comitiva judicial, dirigida por el juez de la plaza 31 de la sección de instrucción del Tribunal de Instancia de Barcelona, se ha desplazado este miércoles sobre las 11.50 horas para proceder al levantamiento del cadáver tras perimetrar la zona. Una visita del papa y un asesinato recienteEl asesinato ha coincidido temporal y geográficamente con el itinerario de la visita a España del papa León XIV. Barcelona mantiene estos días un importante despliegue de seguridad con miles de agentes de diferentes cuerpos policiales movilizados. Pese a ese contexto de máxima vigilancia, el homicidio se produjo en una céntrica zona de la ciudad y a escasos metros de una dependencia policial. Los Mossos han desvinculado el tiroteo de los actos relacionados con la visita papal, según han informado en un comunicado. El crimen de Balmes llega apenas cuatro días después de otro asesinato con arma de fuego en Barcelona. El pasado domingo, un hombre murió tras recibir varios disparos en un patio interior de la calle Minería, en el barrio de la Marina-Zona Franca. Aquel caso tampoco ha sido resuelto y los Mossos continúan buscando al autor. La cercanía temporal entre ambos sucesos ha disparado las sospechas sobre un posible vínculo, aunque por el momento la policía no ha confirmado ninguna relación directa entre ambos episodios.Los Mossos vienen alertando desde hace meses de la actividad de organizaciones criminales internacionales vinculadas al narcotráfico asentadas o con intereses en Cataluña. De hecho, diversas investigaciones recientes apuntan a enfrentamientos entre grupos de origen balcánico, especialmente organizaciones montenegrinas, como trasfondo de algunos de los tiroteos registrados en los últimos años.Un detalle que no ha pasado desapercibido es que el consulado honorario de Montenegro se encuentra precisamente en la misma calle donde se produjo el asesinato de este miércoles, aunque por ahora no existe ninguna evidencia que vincule ambos elementos.