GENERAL SANTOS, Filipinas (AP) — Decenas de rescatistas con cascos de seguridad salieron a toda prisa el miércoles de una tienda de comestibles parcialmente derrumbada en una ciudad del sur de Filipinas, mientras una réplica de un potente terremoto que dejó al menos 45 muertos y otras 17 personas desaparecidas en la región sacudía el lugar.Un oficial de seguridad hizo sonar su silbato y otros gritaron para advertir a unos 30 bomberos y efectivos de la guardia costera que corrieran a ponerse a salvo, mientras escombros de concreto caían del edificio inclinado de tres pisos en la ciudad de General Santos, en una escena frenética presenciada por un periodista de video de AP.La ciudad costera, un dinámico centro comercial y la capital atunera del país, quedó devastada por un terremoto de magnitud 7,8 que golpeó el lunes y dejó un rastro de destrucción en el sur de Mindanao, la segunda región más poblada de Filipinas.
Ressa Mia Tactaquin-Betoya, portavoz de los bomberos que buscan al último empleado desaparecido en la tienda destruida —donde dos pisos superiores colapsaron durante el sismo inicial—, explicó: “Fue una réplica fuerte y se activó de inmediato la alarma para que quienes estaban dentro y debajo del edificio dañado pudieran salir corriendo para hacer el conteo de personas”.










