Tras un potente terremoto de magnitud 7,8 en el sur de Filipinas, al menos 35 personas murieron y más de 100 resultaron heridas. Además, las autoridades alertaron a los pobladores de zonas costeras a buscar zonas elevadas ante el temor de tsunamis provocados por el sismo.Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.