El pasado martes, el Papa León XIV voló desde Madrid hasta Barcelona en un avión de Iberia pilotado por Pablo Martínez, quien ya se ha convertido en uno de los trabajadores más entrevistados en las últimas horas.Este miércoles, el piloto ha concedido una entrevista a El programa de Ana Rosa, desde donde ha comentado cómo fue la experiencia de llevar al pontífice desde la capital hasta Barcelona, donde se encuentra en esta jornada: "Es el vuelo más especial que he hecho en los 26 años que llevo en Iberia y, previsiblemente, será el más especial que haga de aquí a que finalice mi etapa profesional. Estoy seguro de ello"."Después de haber hecho la maniobra de despegue que, por carga de trabajo teníamos que estar a lo que teníamos que estar, cuando llegamos a crucero sí que tuvimos una conversación con él. También, antes de la puesta en marcha, tuvimos un ratito donde pudimos estar hablando con él", ha apuntado Pablo con respecto al trato que tuvo con León XIV.Respecto a la formación del pontífice, el piloto ha señalado: "Me dio la sensación de que es una persona que tiene una formación muy completa, ya no solo en el campo de la teología, que recibe en los seminarios, sino que tiene una formación en matemáticas y física muy potente. Le llamó la atención la temperatura que alcanzaban las turbinas de los motores en la puesta en marcha".Asimismo, Pablo Martínez ha explicado: "Tenía un sentido de la responsabilidad muy grande. Evidentemente, es un vuelo en el que llevábamos al Santo Padre y éramos conscientes de que, mediáticamente, era un vuelo muy seguido. Lo hicimos lo mejor posible para que, dentro de esa experiencia que va a ser su viaje apostólico por España, tuviera un buen recuerdo"."Tuvo un par de detalles bonitos con nosotros. El primero, bendecir una serie de crucifijos, medallas y un rosario que me habían dado mis amigos y familiares; y, luego, dedicarnos unas fotos que llevábamos tanto la copiloto como yo", ha revelado el piloto.