Mientras es inminente la presentación de la declaración jurada patrimonial de Manuel Adorni, en las últimas horas trascendió que a fines de mayo, su esposa, Bettina Julieta Angeletti, pidió acogerse al régimen de regularización tributaria conocido como “inocencia fiscal”, un mecanismo previsto en la Ley 27.799 que permite blanquear ingresos o activos no declarados sin sanciones penales. La solicitud fue presentada el 31 de mayo ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), según registros oficiales.
La constancia —vigente hasta el 9 de julio— no detalla montos ni bienes incluidos en la regularización, información que permanece bajo secreto fiscal. Pero su sola existencia se vuelve relevante en el marco de la causa por presunto enriquecimiento ilícito que involucra al jefe de Gabinete y que avanza en los tribunales federales.
En el caso de Angeletti, la adhesión a la inocencia fiscal y su formalización simultánea en impuestos al valor agregado (IVA) y ganancias en octubre de 2025 sugieren que durante años habría operado sin registración tributaria plena, de acuerdo a la información que publicó el periodista Hugo Alconada Mon en el diario La Nación.
La Ley 27.799 funciona como un esquema de sinceramiento fiscal: permite normalizar activos o ingresos no exteriorizados sin consecuencias penales, aunque obliga a regularizar la situación impositiva hacia adelante. No es un perdón total, sino una vía para ponerse al día sin castigos.












