La producción local de fármacos en Colombia se fortalece. La Universidad de Antioquia ha anunciado que el pasado 12 de mayo inició la producción del primer lote industrial de cloroquina, uno de los principales fármacos para tratar la malaria, una enfermedad desatendida y que causa entre 50.000 y 100.000 casos al año en el país, según el Ministerio de Salud. El primer lote está compuesto por 1,7 millones de tabletas, 500.000 más de las previstas en un primer momento, cuando el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) otorgó el registro sanitario para la producción del fármaco en la Planta de Producción de Medicamentos Esenciales de la universidad, en junio de 2025. Se trata del primer paso en una apuesta más ambiciosa, que busca que la planta pública y universitaria produzca industrialmente más medicamentos esenciales, incluso para la exportación. “Tras tres años de investigación, logramos desarrollar y producir la cloroquina, que además ya cuenta con registro Invima”, ha asegurado en un comunicado Wber Ríos Ortiz, decano de la Facultad de Ciencias Farmacéuticas y Alimentarias de la Universidad de Antioquia. “Estamos hablando de un avance que permitirá que el país pueda atender la demanda de este producto estratégico y de interés en salud pública, que además hace parte de la lista de medicamentos esenciales para enfermedades desatendidas”, ha agregado. Se refiere a afecciones que afectan principalmente a poblaciones vulnerables y que históricamente han recibido poca atención del Estado, la industria farmacéutica y los sistemas de salud. En Colombia suelen concentrarse en zonas rurales, selváticas o con difícil acceso, precisamente donde se registra la mayor parte de los casos de malaria. La histórica dolencia es causada por parásitos del género Plasmodium, transmitidos comúnmente por la picadura de las hembras del mosquito Anopheles. Las regiones más afectadas en el país son la costa Pacífica, los valles de los ríos Cauca y Sinú, la Amazonía y la Orinoquía, especialmente entre comunidades indígenas y afrodescendientes que habitan zonas rurales dispersas.Por ello, miembros de la comunidad médica y científica nacional han celebrado el anuncio. Zulma Cucunubá, epidemióloga y docente de la Universidad Javeriana, es una de ellas. “Este es un gran logro de Colombia como país y también una apuesta importante del Gobierno nacional para fortalecer la soberanía farmacéutica”, ha escrito en sus redes sociales. La investigadora ha destacado que el proyecto representa “un avance importante: una planta pública y universitaria produciendo medicamentos esenciales, con registro Invima y articulación con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para su distribución regional”. De hecho, el presidente Gustavo Petro ha celebrado el anuncio. “Este orgullo industrial y del saber en Antioquia, es fruto de la Universidad de Antioquia y del apoyo que el gobierno nacional con 400.000 millones le ha dado a la universidad, abandonada por otras autoridades. Comienza la real producción farmaceútica en Colombia”, escribió en su cuenta de X. Y el Ministerio de Ciencia ha tildado el inicio de la producción como un “avance estratégico para fortalecer la salud pública y la soberanía sanitaria del país”. La entidad ha explicado que el proyecto contó con una financiación de 2.000 millones de pesos (poco menos de 530.000 dólares) y que el medicamento será distribuido en Colombia a través de la OPS, “proyectando a futuro su llegada a otros países de Latinoamérica”. Además de la cloroquina, el proyecto busca producir otros medicamentos estratégicos para dolencias desatendidas como el benznidazol, utilizado para tratar la enfermedad de Chagas, y el praziquantel, empleado contra infecciones parasitarias graves. “Si bien la cloroquina fue la primera en completar todas las etapas del proceso hasta llegar a la producción, el desarrollo de los otros medicamentos avanza de manera satisfactoria”, ha señalado la universidad, que ha añadido que también trabaja en la producción de niclosamida, usada para tratar infecciones por tenias intestinales. La producción de cloroquina inicia en medio de fuertes críticas por el estado del sistema de salud colombiano y por las reformas impulsadas por el Gobierno Petro. Un día antes del anuncio, la Contraloría General de la República cuestionó las intervenciones que el gobierno Petro ha realizado en ocho entidades prestadoras de salud (EPS), encargadas de la protección de casi 23 millones de colombianos, y manifestó que no han mejorado las condiciones financieras ni la atención a los pacientes, mientras aumentan las quejas por demoras en medicamentos y citas médicas.Por otra parte, el anuncio de la universidad llega también pocas semanas después de otra decisión clave para la industria farmacéutica nacional. El Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina falló a favor de Colombia en el litigio que mantenía con dos farmacéuticas internacionales por el uso de la patente del dolutegravir, el principal medicamento para tratar el VIH. La decisión autoriza al país a usar la patente sin el consentimiento de su titular para fabricar e importar de manera masiva el fármaco. La Universidad de Antioquia también lo producirá.