El vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha anunciado este miércoles en el Congreso de los Diputados que, en el marco de la elaboración presupuestaria, presentará el cuadro macroeconómico, la primera piedra para ese proyecto, el próximo 23 de junio. La decisión se produce una semana después de que el presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, informara, durante un acto en Barcelona, de que iniciaría la tramitación para aprobar los Presupuestos de 2027. De prosperar este intento, plagado de dificultades, serían los primeros de la legislatura después de que se hayan ido prorrogando cada año los de 2023. “Como ya dijo el presidente del Gobierno, vamos a avanzar para la presentación de los Presupuestos Generales del Estado presentando el cuadro macro el día 23 de junio. Se lo dejo anunciado que a lo mejor es incluso de su interés, contestó Cuerpo a una intervención de la diputada del PP Ester Muñoz. En una entrevista con EL PAÍS el mes pasado, el ministro de Hacienda, Arcadi España, se comprometió a presentar los Presupuestos, y remarcó que se encontraban centrados “en la actualización del cuadro macro para tener las cifras más adecuadas”. Ese trabajo está llegando a su conclusión, y en menos de dos semanas el Gobierno desgranará sus perspectivas de crecimiento, empleo y comportamiento de la inflación para los próximos años.Actualmente, el Gobierno prevé un crecimiento del PIB para 2026 del 2,2%, pero esa predicción se hizo en noviembre, antes del comienzo de la guerra en Irán, por lo que está por ver si la actualización recoge algún tipo de impacto por la crisis energética desatada en Oriente Próximo, o por el contrario, la fortaleza del mercado laboral lo compensa. El pasado 28 de abril, Cuerpo calculaba que el conflicto restaría entre una y cuatro décimas al crecimiento, y sumaría un punto a la inflación media, pero los organismos internacionales mantienen su confianza en el buen desempeño de la economía española a pesar de las turbulencias geopolíticas: en informes recientes, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha situado en el 2,1% el crecimiento económico español para este año, y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha sido aún más optimista, colocando la cifra en el 2,2%, justo lo que preveía el Gobierno español en noviembre. Eso indica que la actividad está pudiendo capear el temporal, y que el impacto se está concentrando en la inflación, que se elevó al 3,2% en mayo y no ha sido mayor debido a las rebajas fiscales aprobadas por el Gobierno.