El papa León XIV pidió a la patronal y a los sindicatos que retomen el “diálogo social”. Reclamó que la actividad empresarial no trate al trabajador como un mero factor al servicio de sus intereses y que el empleo vuelva a ser un motor de esperanza. En otras palabras, pidió recuperar la concertación social, una de las señas de identidad de la economía española desde la muerte de Franco. En los últimos cinco años, desde que se pactó la reforma laboral del 2021, no han vuelto a producirse nuevos consensos.El Pontífice señaló un problema de fondo: la revolución digital, y en especial la IA, que ha hecho saltar por los aires los equilibrios y las normas consensuadas del mercado laboral. Ya no sirve aferrarse a los derechos adquiridos por los trabajadores ni al incremento de la productividad para salvar las empresas. El Estatuto de los Trabajadores tiene más agujeros que un queso gruyère y la ley básica de empleo pertenece al siglo pasado.El papel de Yolanda Díaz se parece más al de una miembro sindical que a un ministra del GobiernoEn las últimas décadas, el mercado laboral español ha cambiado de forma profunda. España ha pasado de ser un país de emigrantes a convertirse en uno de inmigrantes; de una economía agrícola e industrial a otra dominada por los servicios, con el turismo como principal motor del empleo; y de una industria manufacturera a otra cada vez más digital. También se ha producido la incorporación masiva de la mujer al trabajo y una transformación radical de la enseñanza y de la formación profesional. Al mismo tiempo, los jóvenes son la generación mejor preparada de la historia, aunque siguen encontrando grandes dificultades para acceder al empleo para el que se han formado.Resulta evidente la necesidad de acordar un nuevo Estatuto de los Trabajadores, una nueva “constitución del trabajo” que responda mejor a los desafíos del futuro que a las demandas heredadas del pasado. Para lograrlo, es imprescindible que en la negociación participen el Gobierno, los principales grupos parlamentarios y los agentes económicos y sociales.Pero eso tendrá que esperar a la próxima legislatura, porque la actual afronta su tramo final en un clima de fuerte crispación social, alimentado por el modelo de gobernanza que Pedro Sánchez eligió hace ocho años. También haría falta una ministra de Trabajo distinta de la actual vicepresidenta del Gobierno, Yolanda Díaz, que ha demostrado ser incapaz de moderar y arbitrar una negociación entre patronal y sindicatos. Su papel se ha parecido más al de una representante sindical que al de una integrante de un Gobierno reformista.La concertación que reclama el Papa formaría parte de un nuevo Pacto Social que actualizara el que se forjó junto a la Constitución de 1978: un nuevo equilibrio entre economía de mercado y economía social, un pacto territorial entre el Estado y las comunidades periféricas, y un acuerdo entre la España progresista y la conservadora. León XIV lo planteó con claridad, pero, aunque fue aplaudido, pocos le han prestado verdadera atención.
El rugido del León, por Mariano Guindal
El papa León XIV pidió a la patronal y a los sindicatos que retomen el “diálogo social”. Reclamó que la actividad empresarial no trate al trabajador como un mero factor al servicio de sus intereses y que el empleo vuelva a ser un motor de esperanza. En otras palabras, pidió...












