El pasado 14 de mayo, cuatro días antes de que diera comienzo la huelga indefinida en la educación pública valenciana no universitaria, se produjo la primera reunión de la mesa de negociación entre la Conselleria de Educación, encabezada por la consellera Carmen Ortí y el secretario autonómico Daniel McEvoy, y los representantes de los docentes —los sindicatos STEPV, CCOO, UGT, CSIF y ANPE—. De aquella reunión salió una primera propuesta que el profesorado consideró “insultante”, en la que la Administración autonómica no contemplaba la cuestión retributiva y se remitía a su primera oferta de incremento salarial de 75 euros a aplicar a partir del 1 de enero.
El 19 de mayo, el departamento de Campanar presentó un documento en la mesa de negociación que los sindicatos también rechazaron. Aquella propuesta de acuerdo fue sometida a consulta por las organizaciones mayoritarias —STEPV, CCOO y UGT—; una votación en la que participaron más de 41.000 docentes que rechazaron de forma abrumadora la oferta de la conselleria. Ahora, el profesorado valenciano debe decidir sobre el último escrito de la Administración autonómica antes de comunicarle a Educación si rubrican o no el pacto. Analizamos las diferencias entre aquel borrador y la actual propuesta de acuerdo.












